La primera vez que escuché la palabra «apalancamiento» casi me caigo de la silla para atrás. Fue en la oficina de Gaesco de Santander, muy cerca del ayuntamiento. En casa tenía fritos a mis padres con que me gustaba la bolsa y un día mi padre me llevó donde Javier, un viejo conocido suyo, representante en la región. En aquella modesta oficina, donde la gente de provincias nos sentíamos como si estuviéramos en pleno Wall Street, di mis primeros pasos en el trading.

Te juro que cuando aterricé no entendía nada. Me sonaba a chino lo que me estaba contando. Que si podías invertir por encima de tus posibilidades, que si con 1.000 llegabas a 20.000, que si había que cuidar el margen para que no te cerraran la posición..

Todo era nuevo, como cuando vas por primera vez a un parque de atracciones y alucinas en colores. Me voy a centrar sólo en la parte del apalancamiento porque ya si me explayo con otros conceptos que descubrí aquellos días – como entrar en corto, ¿en qué? – no me termino el post ni en 3 años. Fue un auténtico shock.

Había un algo en ese local que llamaba demasiado mi atención. No sé si fue el mosaico de las pantallas superpuestas como haciendo un tetris, los clientes llamando al teléfono constantemente y pidiendo colocar posiciones o el sonido de las noticias económicas de Estados Unidos en una televisión al fondo. Sin darme cuenta había nacido en mi el interés por la bolsa, los mercados y el trading.

Volví al despacho de Javier con frecuencia, le visitaba varias veces por semana. Apenas tenía 19 años y quería aprender al máximo, notaba que estaba ante algo grande. Él me ayudó desinteresadamente, lo cual a día de hoy le agradezco un montón. Me vio con ganas y queriendo entrar en el mundillo, así que hizo el rol de «padrino».

En unas pocas semanas ya tenía mi primera cuenta abierta con los ahorros de la adolescencia. Quería comerme el mundo, ser uno de los tiburones de Wall Street y poner en práctica todo lo aprendido cuanto antes para presumir frente a mis amigos de ser un exitoso hombre de negocios.

Por desgracia el desenlace de esa historia dista bastante de las expectativas con las que empecé. El dinero duró menos que una bolsa de caramelos a la puerta de un colegio.

Entre otras cosas por utilizar mal el apalancamiento. No estaba preparado, quería correr antes que aprender a andar y la leche que me pegué todavía me duele al record. Me tomé a broma una herramienta profesional y la lección de humildad que recibí ni la he olvidado ni la olvidaré.

Si quieres evitar los mismos errores que me costaron varios miles de euros sigue leyendo, te interesa y mucho lo que voy a contarte.

¿Qué es el Apalancamiento Financiero?

Como siempre primero voy a dejarte la definición oficial y luego mi interpretación.

El apalancamiento financiero es el aumento de la capacidad operativa mediante deuda u otras técnicas que multiplican tus posibilidades en un mercado.

Técnicamente el apalancamiento es el ratio entre tus posibilidades reales de inversión y la inversión efectiva que mantienes en tu poder con un riesgo latente.

Lo vemos con un caso de lo más habitual. Si te endeudas para comprar una casa por importe de 150.000€ y el banco te obliga a poner una entrada de 50.000€ llevas un ratio de apalancamiento 1/3. Estás disfrutando una vivienda debiendo el doble del capital depositado gracias a la entidad financiera, quien confía en que pagues en tiempo y forma el préstamo.

Fácil, ¿verdad? Seguimos

Las consecuencias del Apalancamiento para lo bueno y para lo malo

La pregunta que se hace casi todo el mundo es: ¿el apalancamiento me favorece o me va a dar por saco? La respuesta es depende. ¿De qué? De tu preparación para afrontarlo y, sobre todo, de cómo gestiones el riesgo.

Continúo con la vivienda de antes. La parte bonita es aprovechar el apalancamiento para mejorar tu vida. Sin la deuda concedida por el banco necesitarías acumular el ahorro. La alternativa sería pagar alquiler o vivir en casa de tus padres. Quizás necesitarías 10 o 15 años antes de entrar a la casa. Demasiado tiempo esperando desde mi punto de vista.

El lado malo es el riesgo. Imagínate que mañana pierdes el trabajo, te ves en la calle con una mano delante y otra detrás. Estarías obligado a pagar la cuota y si te es imposible el banco llamará a tu puerta para reclamar el total de la deuda. En el peor escenario posible, malvendiendo la casa por un precio inferior al de compra, todavía le deberías dinero. Te quedarías sin casa, sin los ahorros de la entrada y con deuda.

Por eso la clave es gestionar el riesgo. Apalancarse, sí, pero con un colchón sobre el que caer en caso de imprevistos. Hay suficientes ejemplos a lo largo de la historia como para ser precavidos. Jugársela todo a una carta puede salir muy bien, pero también puede ser una catástrofe.

Apalancamiento en el Trading = Multiplicas tus ganancias pero también tus pérdidas

Al igual que en la vida real, operar con un capital del que no dispones conlleva un lado dulce y otro amargo.

Cuando las cosas van bien es fantástico. Ganas mucho más de lo que tus posibilidades reales te permitirían, pero las vacas flacas serán un drama absoluto.

Vamos a echar unos sencillos números sobre una cuenta de 30.000€. Podrías llevar hasta 2 lotes de DAX30 fácilmente, no necesitarías ir apalancado. Un movimiento de 200 puntos reportaría +-400€ en resultado.

Ahora bien, no te conformas con las migajas. Te han explicado la magia del apalancamiento así que te animas hasta 1:20, 40 euros el punto. El mismo movimiento de 200 puntos con los mismos 30.000€ supondrá +-8.000€. Un 26% de rentabilidad positiva o negativa con un tirón de lo más habitual, apenas 200 puntos en el índice alemán.

En este gráfico vemos el efecto multiplicador del apalancamiento tanto para las pérdidas como para las ganancias:

Yendo sin apalancamiento pareces el tonto de la fiesta cuando las cosas van bien. Los colegas, gurús de twitter.. se forrarán y tú te quedarás mirando. Serás la tortuga y ellos la liebre.

Ahora bien, no mola nada estar en la curva naranja y visitar la parte izquierda, donde el rojo es la tónica. Si no tienes un colchón del que tirar vete despidiéndote de la bolsa. Game Over.

Las dos medidas para convertir el apalancamiento en un aliado

Ha llegado la hora de responder a la pregunta del millón: ¿El apalancamiento es recomendable para una operativa sana o debería desecharlo desde el inicio? Te voy a contar los pros y los contras y sobre todo voy a valorar la magnitud de lo que llevas entre manos.

El apalancamiento financiero es una de las herramientas más potentes en el trading. Los beneficios son muy jugosos pero si no lo controlas te estallará en la cara. Y, sobre todo, si lo utilizas en exceso más de lo debido terminará perjudicándote.

¿El alcohol es bueno o es malo? Pues oye, si nada más despertar ya tienes una copa de whisky en la mano y antes de ir a dormir te bajas una botella de Pacharán muy bien no te va a ir. Aunque lo disfraces de diversión tienes un problema, y gordo. Tu salud tarde o temprano lo notará.

En cambio por tomar una cerveza o una copa de vino acompañando la cena no te va a ocurrir nada, es incluso sano.

Es como llevar un Fórmula 1 sin siquiera tener el carné de Conducir. Muy pocos están preparados para llevar un bólido de ese calibre, incluso los pilotos profesionales se ven en apuros. Si se lo das a un chaval recién salido de la autoescuela no durará más de dos curvas antes de estrellarse.

¿Es culpa de la máquina por ser demasiado potente? No, es culpa de quien está a los mandos por una falta evidente de preparación.

Lo mismo sucede con el apalancamiento: No es una opción válida para cualquiera. Solamente deberían trabajar apalancado traders expertos, con un sistema sólido y curtidos en el campo de batalla que es el mercado. A un novato la propia potencia del apalancamiento le devorará en un abrir y cerrar de ojos.

Teniendo claro quién es el público ideal vamos con los dos consejos imprescindibles para pasearte con este Ferrari de los mercados y no estamparlo como un novatillo para que todos se rían de ti 😉

#1. Utiliza siempre el mismo apalancamiento

Sea mucho o sea poco, pero no andes cambiando los parámetros como una veleta, moviéndose según sopla el viento.

Si te sientes cómodo con 5 lotes de DAX30 o con 1 lote de EURUSD no lo muevas, sé constante. Cambiando el lotaje o el ratio de apalancamiento estarás convirtiéndote en tu propio enemigo.

En una operación ganarás 500€ en otra perderás 70€, en la siguiente incluso perderás 2.000€.. Entrar en modo «montaña rusa» guiándote por la inspiración es el principio del fin. Recuerda cómo establecer las reglas de la operativa en este post sobre el Plan de Trading.

#2. No olvides poner Stop

Ir apalancado no es lo mismo que ir sin Stop. Muchos lo confunden y se creen que una cuenta apalancada es jauja, libertad sin reglas y la ley del más fuerte, como en la selva.

El problema es que el mercado siempre va a ser mucho más fuerte que cualquier trader, por eso hay que protegerse. Ninguno de nosotros tenemos el poder suficiente como para influir en los precios, tenemos que conformarnos con las migajillas y tener claro qué partida estamos jugando. Una mala trade apalancada y sin SL es el final de tu vida bursátil.

Que estás en modo súper agresivo y marcas un Stop del 10%, perfecto, no hay ningún problema, es tu estrategia. Asumes desde el inicio que 10 consecutivos te dejan a cero. Es arriesgado pero respetable. De hecho ya te dije por qué SÍ puedes perder más del 2% en cada operación por más que en todas las conferencias vayan diciendo por ahí que es una locura. Si quieres salirte del rebaño no puedes hacerlo mismo que el resto.

Mi Experiencia Apalancado

Dejando de lado el trading y la bolsa, desde un punto de vista más personal debo reconocer que el apalancamiento financiero me ha facilitado la existencia. Sin él no hubiera podido comprar mi casa ni estaría viviendo en ella, uno de los pilares básicos de mi vida: tener un techo sobre el que dormir y saber que tengo un objetivo por el que esforzarme: terminar de pagarla cuanto antes.

En mi día a día empresarial la deuda es necesaria para competir. Pidiendo prestado al 1% y obteniendo un retorno del 6% (un escenario muy conservador) la compañía está sacando un margen del 5% sin depositar fondos propios. Mientras el flujo de caja sea positivo el apalancamiento sólo es un instrumento adicional del que obtener rentabilidad.

Ahora bien, también existe la deuda «mala». Tarjetas de crédito a un 300% TAE, préstamos para irse de vacaciones.. o hiper apalancamiento con una cuenta modestilla de trading. Macho, si no puedes irte a las Bahamas no hagas el tonto pidiendo dinero para impresionar a tu novia y luego estar tres años pagando el caprichito. No pretendas ganar un millón con una cuenta de 5.000€, ya te anticipo que saldrá mal. Los milagros, a Lourdes.

Piensa también en la deuda que países como el nuestro está asumiendo. A día de hoy estamos endeudándonos para pagar los intereses de préstamos pasados. Un agujero sin fondo con un Déficit Público desbocado sin expectativas de mejora. Apalancamiento nocivo que terminará con la mayor explosión de la burbuja de deuda conocida hasta la fecha.

Cómo utilizo el apalancamiento en el Trading

Mira, sólo tengo tres cosas claras en la vida: que voy a morirme, que voy a pagar impuestos y que voy a seguir operando con apalancamiento.

Reconozco que sin él estaría muy desubicado. No me imagino trabajando a pecho descubierto. Es imprescindible, uno de los pilares en los que baso la operativa.

Utilizo un apalancamiento entre 3 y 5 veces el nominal por trade. Para que te hagas una idea en las Señales de Trading que envío todos los días trabajo con una cuenta de 20.000€ y el nominal abierto lo multiplica por varias veces. Por ejemplo, llevar 1 lote de #EURUSD (algo bastante habitual) significan 100.000€ fluctuando.

Las combinaciones son infinitas, piensa en el enorme abanico de activos financieros: divisas, índices bursátiles, materias primas, metales preciosos, criptomonedas, renta fija.. Con un correcto apalancamiento puedes abarcar mucho más de lo que podrías imaginar.

La enorme ventaja del Apalancamiento

Aquí entra en juego el concepto clave del Post: el Coste de Oportunidad de movilizar recursos.

En el supuesto anterior me basaba en un apalancamiento de 100.000€. Si fuera imposible operar de esta manera tendría que buscarme la vida para conseguir ese dinero. La pregunta clave es: ¿Cuánto me costaría disponer de 100.000€ de capital adicional? O simplemente, ¿podría acceder a ello? Veamos el esfuerzo que supondría movilizar estos recursos.

Si tuviera que ahorrarlos tardaría varios años en conseguirlo. El coste temporal es altísimo. Por nuevos proyectos que puedan surgir en el camino, por otros destinos a los que quiera dedicar el capital, por amortización de deuda de mi propia casa.. infinidad de cosas. El mundo cambia demasiado rápido como para esperar sentado. Opción descartada.

Si lo pido prestado en el banco para invertirlo en bolsa lo calificarían como alto riesgo: el tipo de interés no va a bajar del 7%. En el mejor de los casos supondrían.. ¡7.000€ al año (casi 600€ al mes) sólo en intereses! Es cargar con una losa desde el principio absurdamente. ¿Qué ocurre si los dos primeros años no son como esperabas y cierras en rojo? Deberías el principal + los intereses + las pérdidas. No hay ninguna necesidad de echarse una soga al cuello a uno mismo.

Compara estas dos alternativas con la realidad de una plataforma de Trading: con sólo depositar el dinero automáticamente ya puedes operar apalancado. Es fácil, rápido y, sobre todo, evita problemas. No tienes que ahorrar una barbaridad de años ni pedir prestado y asfixiarte con los intereses, con la garantía inicial arrancas cómodamente. Es como ir a la guerra con artillería pesada o con arcos y flechas. ¿Con cuál sentirías que llevas las de ganar?

Apalancamiento según el Time Frame y los Activos

En temporalidades inferiores, Intradía y Swing, el apalancamiento es casi obligatorio. Son operaciones rápidas, con duración de varios minutos u horas, donde los Profits y los Stops están muy ajustados. Es donde más jugo se le puede sacar.

Con una cuenta de 20.000€ y un apalancamiento lógico de 100.000€ – como te he dicho arriba – puedo rascar 200-300€ por sesión. Habrá días malos, pero con un con un ratio de acierto del 80% los números salen a final de año que es de lo que se trata.

En operaciones de Largo Plazo el apalancamiento ya no juega un papel tan relevante. Cuando pretendes aguantar varias semanas o incluso meses puedes ir más tranquilo. De hecho, te recomendaría apalancarte lo mínimo. Es una operativa mucho más tranquila, no requiere la intensidad de estar mirando varias horas la pantalla cada sesión.

Respecto a los activos financieros, sucede lo mismo. Los que utilizo para Intradía o Swing son derivados de divisas, índices o materias primas: el EURUSD, GBPUSD, DAX30, DOWJONES, BRENT, GOLD… En todos ellos el apalancamiento facilita la labor.

El único activo que prefiero tradear al contado son las acciones. Me lo tomo como una operativa independiente, con una filosofía  de inversor, más de Largo Plazo donde el Stop es lo de menos. Puedo estar perdiendo el 50% sin ponerme nervioso porque también sé que el título puede multiplicarse por 3 o por 4 y acabaré recogiendo los frutos de haber aguantado.

Como mucho le meto entre un 10 y un 20% de palanca. Es decir, con 10.000€ trabajar sobre 12.000€. El problema de llevar más es alcanzar el Margin Call en el peor momento y soltar la trade justo antes del giro, maldiciendo la jugarreta.

El Apalancamiento Tóxico del Siglo XXI

Hace no tantos años el apalancamiento estaba reservado a los profesionales de las entidades financieras. Ahora bien, no estoy diciendo que fueran dioses, de vez en cuando también la cagaban a lo grande (recuerda la quiebra del Barings Bank). Los futuros eran el producto financiero más extendido y sólo unos pocos, los más especialistas, se atrevían con las opciones.

No ha pasado tanto tiempo y hoy en día operar apalancado está al alcance de cualquiera. Los brókers se dirigen a un público generalista, gente normal de la calle que quiere dar sus primeros pasos en bolsa. En apenas unas horas desde el primer «click» en el sitio web y con un depósito vía tarjeta de crédito ya tienes el mercado a tus pies.

Los futuros y las opciones siguen disponibles, aunque los CFDs se han convertido en el producto estrella. Tienen una regulación mucho más sencilla – da menos quebraderos de cabeza a las compañías – y las ventajas son las mismas: replican el valor de otros activos, permiten apalancamiento y la operativa es muy sencilla.

El problema de tantas facilidades está en la mentalidad del público que accede. Cada vez la gente tiene menos paciencia para conseguir las cosas, quieren resultados inmediatos y si ven que no lo consiguen se aburren y pasan a lo siguiente. Será por alternativas donde jugarse el dinero: casinos online, apuestas deportivas, OnlyFans.. Una industria en crecimiento y apuntando siempre a los más débiles, los necesitados de alegrías.

Piensa que eres un recién llegado al universo inversor. Te están bombardeando con fórmulas para el éxito rápido desde que amaneces hasta que te acuestas. Te dicen que el apalancamiento es para listos, que puedes ganar mucho más esforzándote menos, que con asistir a un par de clases online y aprender una estrategia muy por encima ya estarás surfeando la ola.. ¿Cómo crees que terminan estas historias? Con un porcentaje de perdedores en los brókers online superior al 80%. La avaricia y, sobre todo, las pocas ganas de esforzarse hacen el resto.

El apalancamiento tiene cierto grado de toxicidad, sobre todo si cae en las manos inadecuadas. La mayoría lo ve como un atajo para alcanzar la meta antes del resto, en lugar de verlo como lo que realmente es: una ayuda muy potente que hay que aprender a manejar con mucho cuidado.

Es así como trabajo en mi Curso de Trading. Muestro el apalancamiento óptimo dependiendo del tamaño de tu cuenta, te enseño cómo lo hago yo en la mía y te doy las herramientas para sacarle chispas al mercado.

¿Hay otras maneras de hacerlo? Por supuesto. ¿Con tanta fiabilidad? Ninguna.

Un fuerte abrazo, y precaución con el trading apalancado 😉

Enrique Mazón

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