Seguro que tienes alguna cuenta pendiente de cerrar. «Antes de morirme me queda por hacer esto, esto y esto»

Enterrar el hacha de guerra con ese amigo con el que te enfadaste por una chorrada, visitar el lugar mágico que viste en aquella película y que te removió las entrañas o montarte en una canoa y pasarte el día bajando el río Sella riendo, bebiendo y dándote varios chapuzones.

Yo también tengo tachuelas por clavar. Algún día recorreré el camino de Santiago desde Roncesvalles en bicicleta sin asistencia. Sé que va a ser una de las experiencias de mi vida, deteniéndome en pueblos medievales que apenas han cambiado en los últimos 800 años, durmiendo en los albergues concurridos con gente de un montón de nacionalidades y divisar la gloriosa llegada a Santiago desde el monte do Gozo.

También me gustaría aprender a surfear. Tiene delito no haberme dignado un verano a vestirme con el neopreno y la tabla viviendo a un paso la escuela de surf más antigua de España. Cuando tienes las cosas al lado de casa es cuando menos las valoras.

En el ámbito del estudio tenía un par de asuntos por cumplir. El año pasado decidí resolverlo y tachar el «hecho». No alargarlo más.

El primero era entender de programación. Siempre me han llamado la atención los ordenadores pero no había tenido la oportunidad de comprender qué hay detrás. Quería saber cómo funcionan los comandos que dirigen las aplicaciones web. Me puse manos a la obra con un Bootcamp, un curso intensivo de JavaScript, HTML y CSS.

Al principio sentía como si la cabeza fuera a explotar. Como si te pones a aprender chino o ruso de cero y lo necesitas para sobrevivir porque nadie a tu alrededor te entiende.

Fue un esfuerzo de locos, pero mereció la pena.

El segundo era sacarme la espinita del CFA.

Mira que siempre he sido un renegado de la titulitis. En este post sobre la Universidad lo comenté: los títulos pueden ayudar a conseguir puestos de trabajo, pero no validan capacidades necesarias para la vida como la creación de productos, la expresión oral y escrita o el márketing y la venta.

¿Cuántas celebridades abandonaron la universidad o ni siquiera pasaron por ella? Pregúntate por qué.

El caso es que la presión del entorno me pudo. Reconozco haberme dejado llevar.

En todos los trabajos por los que he pasado varios compañeros se presentaron al CFA y les he visto estudiarlo desde cero súper motivados. En Linkedin cada convocatoria genera expectación para comprobar quién aprobó y quién se quedó en el intento. Hasta el otro día vi que en la portada de un libro el autor se autodenominaba como CFA (me pareció bastante pedante).

Me propuse superar el reto. Ver hasta dónde podía llegar. O para bien o para mal, pero ir con todo hasta el final. No quería mirar atrás dentro de 10 años y decir: «Vaya, al final ni lo intenté. ¿Podría haberlo conseguido o era imposible?«

Si te ha picado el gusanillo y también te estás planteando afrontarlo sigue leyendo. Lo que te voy a contar es de tu interés.

Qué es esto del CFA

Los artículos encontrados en una búsqueda rápida en Google siguen todos la misma línea: que si una élite de economistas, que si cobran unos sueldazos en Wall Street, que si unos excelentes analistas financieros..

Bla, bla, bla.

Simplemente es un examen con contenido económico-financiero. Punto.

Sigamos desmontando mentiras.

¿Es exclusivo? Pues depende.

Desde luego por el dinero no lo es. ¿O consideras que invertir los 800€ que cuesta la matrícula es una ruina?

Los apuntes de Kaplan, donde está el contenido resumido, se pueden descargar gratis.

Económicamente no es un esfuerzo, se mire por donde se mire.

Sí me parecen limitantes los 60.000€ en el MBA de turno, por ejemplo. Ahí estás pagando por una exclusividad y una red de contactos a los que no accederías de ningún otro modo.

Pero gastarte lo mismo que vale una televisión normalita no es ningún sacrificio. No me compares intentar mejorar condiciones laborales con quitarle un extra al coche.

No hay excusa.

Y ahora vamos con la dificultad. Mi opinión es la siguiente:

Cualquiera se lo puede sacar.

Como has leído. Repito por si no ha quedado claro.

Cualquiera se lo puede sacar.

Da igual que vengas de estudiar historia, que hayas estado dando la vuelta al mundo de mochilero ganándote la vida haciendo malabares en semáforos o que estés a punto de jubilarte.

Si lo preparas con ganas, te organizas y le dedicas tiempo, lo aprobarás.

¿Es fácil? Claro que no lo es. Requiere muchas horas.

Pero no es imposible.

Si vas a probar suerte no esperes milagros. No existen.

Conozco amigos que se han presentado estando mal preparados y otros bien preparados.

Los que iban mal preparados y fueron a ver si sonaba la flauta.. todos han suspendido. No conozco ningún caso que lo sacara de chiripa.

En cambio de los que iban bien preparados, algunos lo han superado y otros no lo han conseguido.

Eso sí, quienes habían metido horas por un tubo.. esos lo aprobaron todos.

Cuál es la mejor edad para preparar el CFA

Vamos con un poco de dosis de realidad.

Olvídate de estar gestionando fondos de inversión para Morgan Stanley al día siguiente de aprobar el CFA .

Esto no funciona así. La vida no funciona así.

Sí te va a servir para posicionarte por encima de quienes no lo tienen. Si optas a un puesto de trabajo y la decisión está entre tú y otro, puede que te elijan por haber sacado la certificación. Eso no te lo niego.

Sólo te va a sumar. Nunca te va a restar.

Es una inversión en ti mismo. En tu futuro. ¿Puede haber algo mejor en lo que dedicar el tiempo?

Warren Buffet ya lo dijo en su día: «El mejor momento para invertir es hoy. El otro mejor momento fue ayer»

Por lo tanto, cuanto antes lo hagas, mejor. Ya te lo habrás quitado de encima. Una cosa menos.

Esta filosofía la sigue cada vez más gente joven. Cuando todavía están estudiando la carrera se meten de lleno en el CFA.

Me parece una decisión inteligente, ya que estás en la dinámica de examinarte con pocas obligaciones y el esfuerzo extra marginal compensa con creces.

Cuando trabajas la cosa cambia. Entre semana rascas horas de donde no las hay, le quitas tiempo a tu pareja y te olvidas del ocio los fines de semana.

Yo lo hice con 32 años y podía considerarme de los «viejos» comparándome con el resto de chavales que vi en el centro examinador. La mayoría tenían veinti pocos.

Eso me hizo reflexionar. Por un lado tenía cierta envidia por no haberme puesto a ello antes.

Pero por otro lado, miraba para atrás y me recordaba a mi mismo con aquella edad. En un ejercicio de sinceridad, sé que con 20 años no tenía la cabeza lista. Y si lo hubiera aprobado me estaba engañando a mi mismo.

Viviendo de Erasmus en Inglaterra y conociendo un montón de gente en lo último en que pensaba era en encerrarme 6 meses para conseguir una acreditación.

A cada uno le llega su momento cuando le tiene que llegar. A mí me llegó pasados los 30, a otro le puede llegar con 50 y a otro prácticamente de adolescente.

¿Significa que si estás en la cuarentena ya es tarde? No, no quiero decir eso. Lo puedes conseguir.

Lo que te quiero decir es que si tienes la fortuna estar leyendo este post con menos de 25 años ponte las pilas ya mismo y aprovecha el tiempo. Perderlo en emborracharte o ir a las aulas a pasear los libros no te va a ayudar en nada. Prepararte el CFA sí te va a ayudar.

Mi Opinión sobre el examen del CFA

No te voy a engañar, empecé a estudiar pensando que iba a ser algo diferente a lo que ya había visto tantas y tantas veces.

Vengo bastante quemado del sistema educativo. Siento que la carrera no me sirvió para nada – de hecho incluso me pareció un nivel más bajo que el bachiller – y el máster en finanzas fue el mismo perro pero con distinto collar.

Con el CFA esperaba darle la vuelta. Quería creer que me ayudaría a ser mejor profesional. Conseguir nuevas habilidades para el trading, tener un enfoque de largo plazo diferente, entender cómo trabajan los grandes gestores…

En definitiva, terminar con buen sabor de boca. Pero no sucedió.

Fue más de lo mismo.

Te metes la pechada a estudiar y vomitas lo aprendido.

Se acabó, no hay más.

Han pasado 3 meses y te digo sin miedo a equivocarme que habré olvidado el 80% del contenido. No me da ninguna vergüenza admitirlo, es la verdad.

Sólo se salvan algunos apartados. Por ejemplo, recuerdo que en la parte de los ciclos económicos hablaban de que una política monetaria efectiva para reducir la inflación era subir los tipos de interés.

Justo lo que están aplicando ahora mismo los bancos centrales, cuando han visto que el grifo del dinero gratis se les ha ido de las manos y lo han cortado acompañado de subida de tipos.

Respecto a cómo aplicarlo en tu carrera

Ni vas a ser mejor gestor de fondos, ni mejor trader, ni mejor líder de equipos gracias al CFA.

Ahora bien, se te abrirán puertas. Donde antes ni siquiera te recibían ahora te mirarán con otros ojos.

Hay gente que guarda los apuntes en un hueco privilegiado de su biblioteca para revisarlos de vez en cuando.. eso no lo entiendo. Me parece postureo  del bueno.

Yo en la biblioteca guardo libros que me han causado alguna emoción. Esos que me han tenido en vela más de una noche esperando el desenlace.

Con los que he reído o llorado. Libros con los que he aprendido lecciones muy valiosas y que he puesto en práctica con éxito en mi vida.

Llámame infantil, pero Harry Potter sí merece un hueco en mi biblioteca. Los apuntes del CFA no.

Tampoco te digo que los tires a la basura, sería absurdo. Lo más lógico es guardarlos en PDF en tu ordenador para que no ocupen espacio físico y tenerlos de consulta.

Aunque me anticipo: una vez termines de estudiar los vas a revisar más bien poco.

El Idioma no es un impedimento

Que se imparta 100% en inglés da un poco de miedo, sobre todo cuando no es tu lengua materna.

Luego resulta que no es para tanto. No hace falta ser proficiency para enterarte de la película ni haber vivido 10 años en Inglaterra.

es imprescindible defenderte. Si no tienes ni papa de inglés ponte las pilas porque vas a sufrir como un perro y no lo vas a sacar. Mírate series o películas subtituladas, viaja a Reino Unido o Irlanda – y no cometas el error del 90% de españoles que sólo se rodean de otros españoles – o haz intercambios lingüísticos en tu ciudad con estudiantes Erasmus. Muchas veces ni siquiera hace falta viajar al extranjero para aprender el idioma. Hay alternativas.

Una vez alcances un nivel mínimo puedes afrontarlo a la perfección. No utilizan vocabulario complejo, casi siempre encuentras los mismos verbos y estructuras sintácticas. Las expresiones terminan haciéndose familiares.

De vez en cuando aparece alguna palabra que te deja cuadrado, de las que no sabes ni por dónde te está pegando el aire. En esos casos haces una pausa, la buscas en el traductor de google y listo.

Me pasó en varias ocasiones, y luego son las que más recuerdas porque te has parado a buscarlo con calma. Uno de ellos fue «endowment«. Ni me imaginaba que pudiera ser una fundación sin ánimo de lucro.

En qué consiste el temario del CFA

Es cierto que aprobarlo es complicado, pero no por la dificultad de los conceptos a estudiar.

Yendo uno por uno son sencillos, muy fáciles de entender. Los que se atragantan hay que revisarlos con paciencia. Tardarás más o menos en pillarlo pero ninguno es inasumible.

¿Te parece difícil saber que el Beneficio por Acción es el Net Income dividido por el Número de Acciones? Pues eso entra en el CFA.

El problema viene en la cantidad: son muchos conceptos.

Incluye 57 temas y en cada tema hay unos 10 conceptos desarrollados. Es decir, se va por encima de los 500 conceptos.

Va a ser uno de los exámenes de tu vida, sino el que más, donde más contenido vas a tener que llevar aprendido. Es imposible abarcarlo todo, tendrás que seleccionar. Pero no me anticipo, eso te lo voy a contar más adelante en el método de trabajo.

No es tanto como presentarte a una oposición de inspector de hacienda en la que necesitas dos o tres años dedicados full-time para ir con garantías. Aquí con una preparación de 6-8 meses es suficiente.

Ahora te voy a hablar de lo que vas a encontrar cuando abras los apuntes.

El CFA Institute es una institución americana así que ya te imaginas por dónde van a ir los tiros. No van a hablarte de las particularidades de la CNMV, de la historia económica de Europa o de los futuros de EUREX.

Es un contenido 95% americano. A nadie le puede sorprender cuando se creen el centro del mundo.

Su filosofía es: o te adaptas tú a nosotros y estudias cómo trabajamos, o ni vengas. Pero nosotros no vamos a mover un dedo por aprender vuestras organizaciones.

No se quedan en generalidades, muchas veces van al hueso: regulación específica de su sector financiero o normas contables. Por ejemplo, métodos de amortización o cómo registrar los distintos leasings.

Tampoco te va a extrañar el uso del dólar hasta en la sopa: es la divisa de referencia. El resto de monedas como la libra, el euro o el yen, quedan como periféricas. En el centro de la diana siempre está el $.

Y luego está lo que, para mi, es la gran estafa del CFA.

Cuando se meten en cuestiones políticas u opiniones, vamos a llamarle.. interpretables.

No me moló nada que me metieran por los ojos las bondades del multiplicador fiscal. Es decir, que cuantos más gasta el estado – mediante impuestos, por supuesto – supuestamente más dinero crean.

Que me traten de convencer que los impuestos son buenos porque, de lo que me quitan, el gobierno por arte de magia va a conseguir hacer crecer la economía.. mira pues no lo compro.

Recuerdo perfectamente una frase de Jorge, mi preparador: «puedes estar de acuerdo o no con estas ideas, pero hay que estudiarlo y la respuesta correcta es ésta».

Tu objetivo no es debatir con ellos, es aprobar.

A veces sentía que me estaban vacilando. Con una pregunta me cogí tal indignación que le hice un pantallazo y se la pasé a un amigo por Whatsapp.

Para echarse a llorar. Si una empresa lo hace bien arriesgando el dinero de sus accionistas, teniendo un plan estudiado, contratando a buenos profesionales.. el mayor beneficiado es… ¡el gobierno! Porque va a recaudar más. De chiste. Ni se esconden.

La puntilla está en los estándares éticos y los códigos de conducta del propio CFA. Casi un 20% de la puntuación se la lleva este módulo.

Llegué a ver alguna pregunta pidiéndome los requisitos para usar el status de CFA. La respuesta correcta era la obligación de pagar una tasa anual. ¿Tú te crees que voy a ser mejor analista financiero por saber que debo pasar por caja una vez al año?

Hay otros aspectos decepcionantes. Les encanta meterte miedo en el cuerpo para, una vez hayas salido del examen, no digas ni pío.

Te hablan de las terribles consecuencias de publicar en internet material del examen. En esos casos la respuesta acertada suele ser la que más acojona: te van a expulsar. Es difícil fallar.

Somos ya mayorcitos todos como para estar perdiendo el tiempo con cosas como las que te acabo de describir.. por eso cuando alguien vaya de chulito por haber aprobado el CFA le puedes bajar los humos fácilmente.

Paro aquí esta sección y nos metemos de lleno en lo que más te va a interesar del post: la estrategia de estudio y conseguir una alta probabilidad de superarlo.

Éste es el tipo de examen que te vas a encontrar

El formato es tipo test con 3 posibles respuestas.

Un punto importante es que las incorrectas no restan. Al enfrentarte al test contestarás el 100% de ellas porque no te van a quitar puntuación. Aunque no la sepas las rellenarás. Si no respondes te quedas sin posibilidad de sumar.

Tendrás 4 horas y media para responder 180 preguntas. Por lo tanto son 90 segundos por cada una.

No es del tirón, sino que lo dividen en dos sesiones parando a hacer un descanso.

La escasez de tiempo provoca miedo, sobre todo porque hay algunas en las que toca desarrollar los cálculos. En esas se te puede ir de las manos y llegar a los 2, 3 o incluso 5 minutos.

Aquí hay una verdad a medias. Es cierto que las preguntas largas llevan más de minuto y medio.

Pero también es cierto que suponen menos de un 10% del total.

El grueso de las cuestiones no deja lugar a dudas. O la sabes o no la sabes. En menos de 10 segundos puedes marcar la respuesta.

Si lo llevas bien preparado no hay problemas de tiempo. Contestas rápido y pasas a la siguiente, dejando las difíciles para el final.

Si lo llevas cogido con pinzas dudarás prácticamente en todas y ahí volarán los minutos. Llegarás con el agua al cuello, olvídate de repasar o extenderte en las largas.

Ya te digo que si lo llevas machacado podrás dar un repaso tranquilamente y asegurar.

Juegan a engañarte: atención con los enunciados

Una peculiaridad del CFA es que todas las preguntas son únicas. Nunca se han visto en exámenes anteriores.

Por eso cuando estás haciendo tests como loco no sirve de nada aprenderte de memoria los enunciados. Es una estrategia equivocada: no la vas a volver a encontrar.

Los tests están para validar el conocimiento. No encontrarás exactamente la misma cuestión pero sí muy parecida, con pequeños cambios.

La dificultad radica en cómo están formuladas. El concepto es sencillo pero le meten trucos para confundir como dobles negaciones o elegir la peor opción en lugar de la mejor.

Lo vemos en un ejemplo:

«¿Cuál de las siguientes opciones es la PEOR estrategia si NO quieres reducir volatilidad en tu portfolio»

  • Comprar Opciones Call
  • Comprar activo Risk-Free
  • Comprar Stocks Markets

He subrayado lo confuso. Saber cuál es la mejor estrategia para reducir volatilidad en una cartera es sencilla, pero han metido de por medio una doble negación que te deja doblado.

Lo fácil es equivocarse, tirar con lo primero que has leído – o lo que has creído leer – y llega el error.

Hay que acostumbrarse a estos líos y hacer muchos ejercicios de los que van a pillar. Dominarlos puede suponer la delgada línea entre aprobar y suspender. El tiempo extra que te tomes en leer bien el enunciado marcará la diferencia.

¿Con cuánto se aprueba? Vas a necesitar más de un 5

Vamos a descubrir más sobre la nota mínima de corte.

Esto no funciona como el colegio donde cumplías con un 5 y podías sacar un suficiente, notable o sobresaliente. En el CFA o apruebas o suspendes. No hay más pamplinas.

Entonces te estarás preguntando qué tienes que hacer para superarlo. Te cuento:

El aprobado ronda el 70% de aciertos. Es decir, hay que solucionar 126 preguntas de las 180.

Si pensabas que al ser tipo test te lo iban a regalar y que haciéndolo a voleo puede que lo saques ya te anticipo que ni de coña. Con un 5 podría ser, pero llegar al 7 nunca es casualidad.

Lo podemos comprobar con el el bajo porcentaje de aprobados en los últimos años. En las 4 convocatorias de 2021.. ¡la media de aprobados fue del 25%!

En la que me presenté, en mayo de 2022, ni siquiera llegó al 40%: un 38.

 

Cómo afrontar el CFA: mi estrategia de preparación para conseguir el aprobado

En este apartado quiero dejar clara una cosa: cualquier preparación es válida siempre y cuando ataque el objetivo de sacar un 70% de aciertos.

Olvídate de ideas románticas como sabértelo de memoria como si fueran las rimas de Bequer o que llorarás releyendo los apuntes en tus noches de verano en Zahara de los Atunes.

No, no. El CFA sólo es un examen más y tu único objetivo es aprobarlo. El tiempo en esta vida es limitado así que toca optimizarlo y dejarse de derroches innecesarios.

Para ello debes seguir una estrategia. Un sistema. Como si fuera una operación de trading más. Sólo que a 9 meses vista.

Lo que te voy a contar fue el plan que yo seguí y que me funcionó. No te puedo contar el de otros porque lo desconozco.

Quizás a ti no te funcione copiarlo, puedas coger alguna idea para adaptarlo al tuyo o decidas replicarlo al completo y te funcione igual de bien que a mi.

Si estás decidido a presentarte la información que vas a encontrar ahora te va a servir de ayuda. Te dejo ya con los 7 puntos que me ayudaron a superarlo:

#1. Un curso de preparación para centrar el tiro

Seguro que has escuchado alguna vez eso de «El pobre lo paga dos veces». No puedo estar más de acuerdo.

Cuando rateas en aspectos importantes de la vida por ahorrarte cuatro duros y te piensas que lo puedes hacer tú solito.. lo vas a terminar pagando caro.

Es como ponerte a arreglar el coche cuando se te estropea en lugar de llevarlo al mecánico. Entre que reconoces lo que le ocurre, buscas la manera de repararlo, compras unas herramientas que sólo vas a usar una vez.. no compensa.

Es mucho mejor centrar tus energías donde eres especialista. Y pagar porque otros trabajen donde no lo eres.

Con el curso de preparación lo vi clarísimo.

Si un tío que ya ha hecho el CFA me va a decir cómo estudiarlo, me va a incidir en los puntos clave, me va a ahorrar tiempo seleccionando material..  sólo por el estrés que me está quitando de encima y la tranquilidad que me está aportando habrá merecido la pena.

Si te ahorra 20 horas de trabajo ya compensa el coste de oportunidad. Y si no, echa cuentas.

Es un sector con mucha competencia, por lo que la calidad suele ser alta y los precios asumibles. No son productos caros. Como hay tantos no pueden subirse a la parra. Quedarían fuera del mercado.

El dilema de siempre: ¿academia presencial u online?. Conozco gente que prefiere ir físicamente a un sitio a que un profesor le suelte la parrafada. Se sienten más seguros y el conocimiento les entra mejor.

Yo lo cogí 100% online para evitar desplazamientos innecesarios. Esa hora de ir y venir prefiero invertirla en ir a la piscina y meterle 40 minutos de caña nadando, que además de venir bien físicamente me va a despejar la cabeza.

# 2. Las tres vueltas al temario

La primera vuelta es la más lenta y la más dura. Parece interminable.

Reconozco que en ocasiones me he quedado dormido viendo los vídeos en esta fase. No era capaz de seguir el hilo.

Tenía que darle al pause y tirar para atrás porque era tal la cantidad de información que terminaba abrumado.

Muchas cosas te van a sonar a chino. Pensarás: «¿para qué me he metido yo aquí?»

Da igual, no atajes. No empieces diciendo «esto no vale para nada» o «esto no es importante, ya lo veré más adelante». El cerebro está reteniendo material aunque no te estés dando cuenta.

En la segunda vuelta las piezas del puzzle comienzan a encajar.

Donde antes te quedabas en blanco ahora tienes una idea de lo que te están pidiendo. Ya no cuesta tanto y te centras en consolidar los conceptos difíciles. Subes la intensidad de los tests y coges velocidad y soltura.

En las últimas 6 semanas toca dar la tercera vuelta.

Ahí vas haciendo los tests a ritmo ligero. La mayoría de las preguntas o las sabes o no las sabes. Las que no dominas te detienes para entenderlas y haces las últimas anotaciones.

Y ya como extra hice un repaso los dos últimos días. El remate final.

Fue un vistazo al temario muy por encima. Aquí ya no hay tiempo de anotar nada. El 99% del trabajo ya estaba hecho.

Me centré en pillar 4 o 5 conceptos que hasta el momento me habían costado bastante y llevarlos machacados al examen. Estaba convencido que alguno entraría, como así fue.

La importancia de las anotaciones

Cuando estás metido en un módulo y hay algo que no te cuadra te recomiendo apuntarlo. Más adelante lo mirarás y te parecerá una chorrada, pero si anotas algo es porque en ese momento te ha llamado la atención.

Mi recomendación es en una primera vuelta de ejercicios hacer TODAS las anotaciones en cosas que no entiendas.

Así luego cuando lo repases tu «yo» del pasado te estará hablando y diciéndote : «oye, presta atención aquí».

#3. Ejercicios, ejercicios y ejercicios

Después de ver la teoría de un módulo sólo hay una cosa que hacer: resolver preguntas.

No consiste en hacer una tarde 300 del tirón, comprobar rápido si la respuesta es correcta o errónea y seguir a la siguiente. Eso no sirve para nada.

En las incorrectas no has repasado el error, que en eso consiste. En aprender por qué has fallado.

Muchas las acertarás y no sabrás ni por qué. Por pura suerte, ya que tienes un 33% de probabilidades de acierto.

Es hacerse trampas al solitario.

Con un set de 20-30 preguntas al día bien revisadas avanzas infinitamente más que haciendo 150 deprisa y corriendo.

Si no tienes ni papa de la respuesta, en lugar de marcar al azar vas a los apuntes y lo buscas. Te detienes lo que haga falta.

Si has fallado, vas a los apuntes y buscas por qué está mal. Te detienes el tiempo que haga falta hasta que lo entiendas.

Por último te digo un truquito de creación propia que me vino genial.

Resolvía los tests en un Excel y a la derecha creé una fila donde escribía una explicación de la respuesta. Así luego me era mucho más fácil revisar y retenía mejor la información.

Ésta es la plantilla en la que hice cientos de anotaciones:

#4. Una Planificación Realista

Según el propio CFA Institute necesitas 300 horas de estudio para ir con garantías.

Seamos un poco amarrateguis. Como quieres ir sobrado para evitar sustos vamos a ponerle un 20% adicional: 360 horas de estudio.

Aseguremos un poco más. Vamos a meterle 40 horitas extra: se nos van a las 400.

Llámame loco pero prefiero meter 400 horas y saber que estoy listo que hacer 300 horas e ir justo, suspender y volver a meter 300 horas al año siguiente para volver a ir justo. En total 600 horas en lugar de 400.

Prefiero un esfuerzo mayor una vez pero con más probabilidad de aprobar y superarlo a la primera. No tener que repetirlo y entrar en un bucle tortuoso.

Sabiendo cuánto tiempo hace falta estar hincando codos la previsión es clave. No esperes enchufarte las 400 horas en un par de meses porque vas listo.

Te propongo un programa realista de 8 meses y 2 semanas dividido en 3 etapas. Yendo de menos a más para terminar a tope.

– Primeros 6 meses

El inicio es relajado pero constante. Ser la tortuga y no la liebre.

Aquí lo importante es acumular y no quemarse. De nada sirve dormir 4 horas al día al principio y estar reventado todo el día si vas a llegar sin fuerza a las semanas finales.

  • Entre semana 1,5 horas al día. 4 días a la semana, descansando uno.
  • El fin de semana 4 horas en una sesión. O sábado o domingo.

Puedes tomarte dos días libres como premio por el trabajo bien hecho.

– Últimos 2 meses

Sube la intensidad, empezamos a apretar. Lo que en ciclismo serían los últimos 40 kms de etapa. Sólo queda una hora de carrera, toca estar atentos a los movimientos de los rivales si no queremos quedarnos fuera de la lucha por la victoria.

  • Entre semana 2 horas, 4 días a la semana. Incrementamos media hora diaria respecto a la etapa anterior.
  • El fin de semana 4 horas el sábado y otras 4 el domingo. Aquí ya no podemos permitirnos el lujo de descansar uno de los dos días.

La diferencia es que en la primera etapa descansábamos dos días y ahora sólo vamos a descansar un día. Aprovechamos el fin de semana para meterle 8 horitas.

– Última Semana

1 kilómetro para meta. Aquí no queda otra que apretar, apretar y apretar hasta cruzar la línea de llegada. Nos la jugamos.

Si trabajas cógete una semana de vacaciones. La vas a necesitar para cumplir mi propuesta de meter:

  • 8 horas al día durante 6 días

Y al séptimo, como dice la Biblia, descanso. El día antes del examen no pasa nada si te lo tomas libre.

En el siguiente cuadro lo resumo:

Tres puntos clave para cumplir la programación.

Para empezar, hay que quitarse de hacer cosas.

No puedes ir a la clase de bachata los martes, el partido de pádel del miércoles, a yoga los jueves, a crossfit 3 veces, terminar de trabajar a las 8 de la tarde o llevar a los niños a 5 extraescolares y esperarles a la salida sin hacer nada.

Todo no se puede.

El segundo aspecto: tiempo de calidad, no cantidad.

¿De verdad no puedes sacar hora y media al día para estudiar? Si estás en esa onda mejor deja de leer aquí.

Ahora, las dos horas tienen que ser dos horas dedicadas. Si estás mirando el Whatsapp cada 15 segundos, pendiente de la bolsa o leyendo el marca estás tirando a la basura tu futuro. De ahí no sacas nada.

Yo estuve trabajando full-time en horario de oficina en el centro de Madrid, he viajado a Bélgica con mis amigos a correr el Tour de Flandes, he currado 10 días en la Vuelta a Turquía de ciclismo.. Vamos, no he parado.

Ahora bien, siempre he llevado el ordenador conmigo y siempre he sacado tiempo para estudiar el CFA. En la autocaravana en un viaje de doce horas mientras el resto dormía, en el hotel de madrugada antes de ir a dormir mientras el resto estaba de cervezas en el bar o en huecos que encontraba en carreras esperando que llegasen los ciclistas.

El último aspecto es tener margen para imprevistos

Con mi propuesta de 8 meses y una semana deberías llegar sobrado sin hacer grandes sacrificios. Simplemente optimizando el tiempo.

Aun así, para ser todavía más conservador, yo le metería una semana adicional. Es decir: 8 meses y 2 semanas. ¡Casi como un embarazo!

Si coges la gripe y estás 7 días fuera de combate no pasa nada. O si te sale un viaje irrechazable, o a alguien de la familia le pasa algo.. Con esa semana de margen irás desahogado, sin agobios.

Y ya para terminar. Si te pilla Navidad de por medio no seas lelo y tómate una semana libre. Nunca sabes cuándo será la próxima vez que celebres las fiestas con tus padres o a tus abuelos. Es uno de los momentos mágicos del año, no lo cambies por los libros.

#5. La convocatoria de mayo es la clave

Aquí voy a tocar un aspecto que no he encontrado en ningun artículo. Me refiero a la convocatoria idónea a la que acudir.

Desde mi punto de vista apuntarse a la de mayo es la mejor decisión. Por una cuestión de ritmos vitales.

La preparación empieza en octubre o como muy tarde noviembre, abarcará todo el invierno y parte de la primavera.

Recuerda que cuando salgas de trabajar irás directamente a la biblioteca o te encerrarás en casa 2 horitas.

Y hacerlo en invierno.. cuesta menos.

En diciembre y enero a las 5 de la tarde ya es de noche. A nadie le apetece estar en una terraza congelándose. Ni dar un paseo por la playa cuando el sol ya se ha escondido.

No te estás perdiendo nada por estar hincando codos mientras el frío aprieta fuera.

En cambio si te presentas a la convocatoria de noviembre.. debes empezar a estudiar en abril/mayo. Y continuar en junio, julio y agosto.

Sólo de pensarlo se me cae el mundo a los pies. Cambiar el baño de la tarde en el Sardinero o salir en bicicleta los fines de semana con un sol radiante por estar encerrado en una biblioteca estudiando los apuntes del CFA.. no lo veo.

Además, una vez salgas de la paliza del examen tendrás que darte un premio. Aunque sólo sea salir a tomar el sol sin mayores preocupaciones y quitar el blanco quirófano de la piel.

En cambio en noviembre ya me dirás tú. El puente de todos los santos está muy bien, pero no es lo mismo.

Si por fuerza de causa mayor no puedes elegir vale, haces el esfuerzo. Pero pudiendo escoger entre encerrarte en verano o encerrarte en invierno no hay color.

#6. Los Mock Exams no son definitivos

Últimamente se ha puesto de moda una preparación basada sólo en hacer exámenes de prueba.  A mi me parece un error y te voy a contar por qué.

Pero antes te recuerdo: lo que cuento aquí sólo es lo que a mí me funcionó para aprobar. Ni más ni menos.

Los exámenes de prueba me los tomé como un complemento cuando ya había dado las dos vueltas al temario. Primero había pasado por miles de preguntas revisándolas una por una y repasando los conceptos. El test era la punta del iceberg.

Hice caso a la recomendación del propio CFA Institute: hacer solamente dos «mock» estas fechas:

  • Un mes antes del examen.

Saqué un 5 raspado. Era el primer intento y te reconozco que esperaba un resultado más alto.

Echando la vista atrás fue lo mejor que me pudo suceder. Si hubiera sacado un 8 me hubiera relajado. Hubiera confiado en lo bien que lo llevaba y no hubiera apretado como lo hice.

El 5 me hizo espabilar. Me di cuenta que no lo llevaba tan bien como pensaba a falta de sólo 30 días. Tocaba ponerse las pilas y apretar el culo.

  • Dos semanas antes del examen.

Fue un fracaso absoluto: un 5,5. Esas dos semanas le había metido bastante caña y ver una nota que no me daba ni de lejos para el aprobado me hizo dudar.

Me vine bastante abajo.

Seguí concentrado a tope para afrontar la recta final, con la duda sobrevolando por haber tenido unos resultados tan malos en los exámenes de prueba.

Y luego en el examen estuve sobrado por encima del 7.

No fue casualidad, en las últimas dos semanas encajaron muchas piezas del puzzle. Y en el examen salió a relucir la hincada de codos previa. El trabajo «invisible».

También te digo una cosa: no es lo mismo estar haciendo un examen de «mentira» que estar jugándote los cuartos de verdad.

Es como la diferencia entre entrenar o competir. Eso se me quedó grabado cuando era ciclista.

En la competición siempre dabas un puntito más respecto al entrenamiento. Unos valores de esfuerzo a los que nunca habías llegado salen a relucir en esos momentos de agonía. Cuando puedes ganar o perder la cosa cambia.

El Mock Exam sobre todo sirve para entrar en ambiente de examen. Practicar las horas, distribuir el tiempo por pregunta, entender el formato..

Ni mucho menos el resultado es definitivo. No te desanimes si no sacas una gran nota. Casi que mejor: espabilarás.

#7. Descartar el 10% del contenido

Cierro la estrategia con otro apartado que nadie cuenta: es inviable abarcar el 100% del temario.

Al CFA no vas a por la matrícula de honor. No existen rankings. Sólo hay aprobados y suspensos. Tu objetivo es estar en el primer grupo.

Recuerda que se aprueba con un 7. Para llegar a él plantearemos optimizar el recurso más valioso del que disponemos: el tiempo.

No te estoy diciendo de llevar el 70% del temario preparado. Eso sería absurdo, con un par de preguntas erradas estás fuera.

En cambio si llevas el 90% del temario al dedillo es muy difícil suspender.

Ponte que fallas el 20%. La nota final sería un 7,2 (80% de aciertos sobre 90% del contenido. 0,8 * 9 = 7,2)

Las cuentas salen.

¿Y qué te quitas? Muy sencillo: lo más difícil para ti.

Yo descarté varios puntos de estadística, los más complicados. No me entraban ni con calzador. Sentía que para aprenderlos iba a necesitar muchísimas horas.

En cambio otras partes requieren mucho menos esfuerzo.

No tiene ningún sentido tirarle a todo y creer que vas a sacar un sobresaliente. Es muchísimo mejor aprenderse las partes sencillas o de dificultad media que dejarse energías valiosas en los puntos de dificultad extrema.

No pasa nada por dejarse un 10% sin tocar si el resto lo llevas bien. De hecho, te recomiendo que lo hagas.

La estrategia de Examen

Quiero que te marches del post con un buen sabor de boca, así que te dejo este jugoso bonus.

En la mayoría de centros preparadores del CFA solamente se centran en el temario, en hacer preguntas, en los resúmenes.. pero casi ninguno dedica la importancia que se merece a cómo afrontar las 4 horazas y media de examen.

No consiste sólo en sentarse a vomitar lo aprendido. Cuantos más cabos sueltos lleves atados más tranquilo estarás y las fuerzas estarán centradas en lo único que importa: contestar bien a las preguntas.

#1. Cuadernos y folios por un tubo

Alegan cuestiones de seguridad para darte dos raquíticos folios al entrar a la sala. Con el primer ejercicio largo ya te los habrás fundido.

No te cortes en pedir más y más folios. Que te los den, estás en tu derecho. Hay gente a la que le da vergüenza pedir, no seas uno de ellos.

Personalmente escribir en papel las fórmulas y los desarrollos de los problemas me ayuda a interiorizar los conceptos y a saber que lo estoy haciendo bien. Durante la preparación consumí dos cuadernos enteros solamente con anotaciones y resolviendo ejercicios.

En el examen era el pesado que pedía folio tras folio. Solo te dan dos, así que cada poco estaba llamando a la chica para que me diera más.

#2. Una primera vuelta asegurando respuestas fáciles

Lo ideal es quitarse de en medio primero las preguntas que te sabes si o sí. Las que tienes clara la respuesta en 5 segundos.

En la aplicación del examen hay una herramienta para marcar las dudosas con una banderita. Así luego es fácil volver a ellas sin perder el tiempo.

#3. Contestar a todo

Como ya vimos antes, las respuestas negativas no restan. Pregunta que no contestas, te quedas sin la posibilidad de sumar.

#4. Las preguntas imposibles: a voleo

No sirve de nada atascarse 5 minutos en una pregunta que no sabes. El conocimiento no te va a llegar por arte de magia en ese preciso momento.

Recuerda que de media solamente tienes 90 segundos. Estarás quitando tiempo de otras preguntas en las que te hará falta para desarrollar fórmulas.

#5. Leer los enunciados con calma

Lo hemos visto anteriormente. Van a jugar a engañarte y si picas el anzuelo estás perdido.

La única manera de hacerlo bien es no precipitarse. Perder unos segunditos en entender qué te están pidiendo es crucial para responder bien.

#6. Dejar ética para el final

Con diferencia es el módulo más denso. Sólo en leer la pregunta y entenderla puedes tirarte entre uno y dos minutos.

Pongo un ejemplo de una pregunta de ética para que veas a lo que me refiero:

Te cuentan la historia de una tal Selma Brown, gestora de carteras. Uno de sus clientes, dueño de una cadena de gimnasios le ofrece a Selma usar el gimnasio gratis si consigue sacarle una rentabilidad superior al 2% por encima del SP-500. Ella informa de esta propuesta a su supervisor.

Además luego te hablan de Arnold Turney, quien trabaja para la misma empresa. Dice que le han elegido para ser consejero de la empresa Omega y que le van a pagar por acudiir a los consejos de administración.

Nos preguntan si estos comportamientos violan los Estándares de Conducta del CFA o si no lo hacen.

¿Cuánto has tardado solamente en leer el enunciado? Procesar la información y valorar la respuesta correcta también lleva lo suyo. Un peñazo como una casa.

Es muy fácil que se te haga bola y atascarse con tanto lío de datos, nombres, puestos de trabajo y dilemas éticos. Prefiero tener el grueso del examen terminado para afrontar ética con tranquilidad. Liberarse de esa ansiedad te puede dar el puntito extra final.

Estar centrado para centrar el objetivo

Antes de concluir te voy a contar unos pequeños truquillos que me ayudaron a sacarme la certificación.

Así que te voy a revelar un pequeño secreto.

Entre diciembre de 2021 y mayo de 2022 no escribí ningún artículo para el blog. Ni uno.

Me programé para estar libre. Desde el momento en que tomé la decisión de lanzarme a por el CFA me puse a adelantar trabajo para tener 6 meses «sabáticos».

Fue una paliza escribiendo pero mereció la pena. Una tarea menos con la que cargar. La mochila ligera.

Eso por un lado. Por otro lado te cuento.

Fui súper estricto con los horarios de trabajo. En épocas normales nunca me ha importado meter horas de más. Tampoco me ha importado coger el teléfono a las 8 o 9 de la noche. Lo veía como algo normal.

Sin embargo, en esos meses cambié el chip. Si se sale a las 6, se sale a las 6 y no a las 8. Y el teléfono a partir de esa hora queda desconectado para los compañeros del trabajo. Hemos estado más de 8 horas juntos para solucionar los problemas y sino al día siguiente la feria vuelve a abrir. No se acaba el mundo.

Hubiera sido imposible echando 10 horas diarias en la oficina o contestando al teléfono cada dos por tres sin importar cuándo.

Respecto al lugar de estudio, tengo la suerte de vivir en un pueblo pequeñito con la biblioteca a un paso de casa. Muchas veces solamente estábamos la bibliotecaria y yo. No era ningún esfuerzo caminar 5 minutos.

Y ya por último, la importancia de comunicar tu objetivo a quien te rodea.

Si la novia te va a estar dando la coña con que no le haces caso no vamos a ningún lado. Va a ser una tortura. Hay que hablarlo antes y hacer saber a tu pareja y a tu entorno que a partir de ahora vas a tener libre un día a la semana.

Mi familia sabía que me estaba jugando algo gordo. Lo respetaron y lo apoyaron y gracias a ellos conseguí sacarlo. Se lo agradeceré siempre.

El verdadero motivo para intentarlo

Mira, yo he sido muy idealista durante demasiado tiempo. Creía que la mejor manera de cambiar las cosas era enfrentarme a la mayoría, hacerles ver mi parecer y esperar que de alguna manera milagrosa mis ideas se impregnaran en su cabeza y tomaran acción.

Actuar así me ha traído demasiados disgustos.

De una temporada a esta parte he decidido dejar de luchar contracorriente. Puedo estar más o menos de acuerdo con cómo funciona la sociedad, pero me he dado cuenta que no se puede ir en contra de la ola. La masa siempre te aplasta.

O vas con ellos, o te apartas y les dejas pasar. Pero no puedes pelear contra una fuerza un millón de veces superior a ti.

Mi ámbito de alcance es mi entorno más cercano y entiendo que la mejor manera de conseguir un mundo mejor es portándome bien con esas personas. A los que quiero.

El bien siempre termina triunfando sobre el mal.

¿Y por qué te cuento esto? Pues porque el CFA tiene muchos inconvenientes.

Tiene un montón de temario que nunca vas a aplicar en la vida real, te meten por los ojos las bondades de los impuestos y hasta quieren convencerte de que el pensamiento colectivo está por encima de los derechos individuales. Por ese lado es decepcionante.

Pero hay que decir una realidad: a las grandes empresas les da confianza. Les gusta que el trabajador esté respaldado por ese título y, sobre todo, que se haya tomado la molestia de prepararlo como mínimo 6 meses.

Y ya sabemos lo que supone entrar en las compañías potentes: las condiciones de trabajo son mejores. Sueldos más altos, más días de vacaciones, beneficios como seguro médico o coche de empresa..

Así que oye, si el mundo valora el CFA, démosles el CFA.

Otro punto a favor es que está reconocido en todo el mundo. No es una aldeanada.

Quien es CFA lo es en Madrid, en Londres o en Singapur. Es tu carta de presentación a los grandes hubs financieros.

Si estás pensando dar el salto a otro país buscando mejores sueldos, con ese título bajo el brazo va a ser mucho más fácil. Y para que lo veas más claro te voy a contar una historia de un antiguo compi de trabajo.

En OSTC había un par de traders que destacaban, los fueras de serie. Luego íbamos el resto, que conseguíamos prácticamente los mismos resultados. A veces uno ganaba más, otras veces otro perdía más, pero estábamos ahí ahí.

Cada poco entraban nuevas hornadas de novatos. Uno de ellos apenas llevaba 4 meses cuando le dieron los resultados del CFA III: había aprobado.

Era un trader lejos del top 10%. Más bien de los que están en el vagón de cola.

Sin embargo a las pocas semanas de conseguir la certificación estaba trabajando en BBVA Suiza ganando un pastizal. Multiplicó por 5 el sueldo.

El cambio le llegó en unas pocas semanas.

Si él, que era un tío bastante normal lo consiguió, tu también puedes hacerlo.

Echándole ganas y teniendo claro dónde quieres estar, no veo motivos para no intentarlo.

Bien, después de leer este extenso post ya te haces una idea de en qué consiste el CFA. Voy a cortar aquí y le voy a dedicar un apartado a mi Curso de Trading.

Debes saber que no tendrás que torturarte con contenido en inglés. Es en español.

No vemos teoría interminable y aburrida que nunca jamás vas a usar. Es material práctico que puedes utilizar desde el minuto uno.

No son vídeos de dos horas infumables. Son cortos con pocos conceptos. Mejor poco y bien que mucho y mal.

Y lo que es más importante y por lo que estás aquí: te ayudará a mejorar tus resultados en el trading.

Pásate por este enlace para más información:

Curso de Trading: el sistema de Reversión a la Media

Antes de terminar te animo a que me escribas algún e-mail con tu opinión. ¿Sabías lo que era el CFA? ¿Te has presentado en alguna ocasión? ¿Estás pensando en hacerlo?

Un fuerte abrazo y muy buen trading

Enrique Mazón

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