A veces creo que me pongo demasiado pesado cuando hablo de la cantidad de peligros que hay en bolsa, de cómo te pueden timar, de lo rápido que puedes salir desplumado..

También de las pocas cosas necesarias que toca hacer para ganar pasta en lugar de complicarnos la vida con fórmulas raras que ni comprendemos. Reducir a lo simple en lugar de abarcar lo complejo.

Y no es que lo diga por decir, porque un conocido me contó de una experiencia pasada, a un primo le sablearon 5.000€ o lo haya leído en algún libro de grandes fracasos.

No, no. Nada de eso.

Podría incluso decirte que desde el inicio supe cuál era el camino correcto, que ya en mis primeras operaciones me di cuenta de cómo hacer money y que meo colonia de Hugo Boss. Pero tampoco consiste en insultar tu inteligencia ni en engañarte. Las mentiras tienen las patas cortas.

Llámame simple pero lo que cuento son experiencias propias, vividas en primera persona. Duelen y por eso precisamente las recuerdo a la perfección. La que te voy a contar hoy no es la primera, en el pasado ya te he contado unas cuantas:

En el post de hoy sigo desempolvando el cajón de los recuerdos con el trading automático. Hasta yo mismo me he sorprendido al sacar sacado los Excels elaborados en aquella época. No recordaba haber sido tan cañero. Acompáñame.

La Ilusión de un niño esperando a los Reyes Magos

Piensa por un momento en la fantástica idea del Trading Automático. Enchufas una máquina a tu cuenta y empiezan a salir trades positivos sin hacer nada más que mirar. ¿Mola o no mola?

Como también está guay pensar que el 6 de diciembre unos señores vienen desde a saber dónde para entregarte unos regalos por tu cara bonita. Cuando eres pequeño lo sientes como si fuera el mejor momento del universo, ni por un segundo te paras a reflexionar en el origen de la celebración. Sería estropear la fiesta.

Además con los robots enseguida empieza a funcionar el famoso interés compuesto. Cuanto más ganas más incrementas el volumen, creando una bola de nieve. En unos pocos meses incluso podrías dejar el trabajo si todo sale según lo previsto.

A cualquier hora del día tu pasta generando Profits sin mover un dedo. Por la mañana, por la tarde y por la noche. La única obligación es mirar en el móvil de vez en cuando para contar el beneficio y ver cómo suben los dólares en la cuenta. Todo para ti, un regalo caído del cielo.

Con estas expectativas es normal que me picara la curiosidad y entrara de lleno en el mundillo del trading automático.

Lo que no esperaba era lo que iba a venir a continuación.

La Copiadora de Robots que ni es robot ni copia bien

Descubrí realtradingroom.com – página web que ya ni siquiera existe, imagínate por qué – con apenas 24 años y desde el principio lo vi como un negocio redondo. Nada podía fallar.

Para escribir el post he estado revisando los correos que intercambié con ellos y he encontrado más de 70, además bastante extensos. También teníamos llamadas por teléfono de más de una hora. Estaba súper inmerso en el tema, día y noche. Gasté muchísima energía, directamente proporcional a la desilusión que me llevé pasados unos meses.

Te cuento cómo funcionaba el negocio.

En la Home aparecían los robots que se suponía estaban generando beneficios. Muy parecido a Darwinex, donde los Darwins se muestran como en un escaparate y clickando en ellos ves su rentabilidad histórica, pérdida máxima u otros parámetros de interés.

Entonces elegías uno (o varios) de los sistemas y a cambio de una mensualidad para replicar sus trades. El coste estaba entre 80 y 120€ al mes, dependiendo del sistema. Lo normal era quedarte con los más rentables. Había unos 30 sistemas trabajando y yo escogí a los dos más top. Eecuerdo perfectamente su nombre: «Rex» y «Emilio».

Al poco de pasar por caja te enviaban un Robot para instalarlo en tu Metatrader. No era el robot generador de operaciones, sino que era una copiadora para engancharte a dicho robot. Sólo de explicarlo me da pereza porque es un auténtico lío.

Su idea era proteger la propiedad intelectual de los creadores. No tenías acceso al algoritmo original, sólo podías copiar las operaciones que éste generaba.

El concepto es bueno porque aporta privacidad al gestor. Los inversores replican la operativa de los gestores siempre y cuando el gestor esté dispuesto a dejarse copiar. Así le copian sus resultados, pero no sus operaciones. Una especie de Copywright: te vendo mi producto pero no cómo lo he fabricado.

Hasta aquí vamos bien. Los zapatos son bonitos y el tacto del material es agradable. Ahora vamos a ver qué pasa al calzarlos y echar a andar.

Problema #1. La usabilidad de un robot difícil de comprender

La configuración era muy poco intuitiva. A nada que la informática se te diera un poco regular ibas a tener serias dificultades para hacerlo bien.

Acabo de instalarlo en mi Metatrader (lo había quitado hace varios años) y me he sorprendido de lo difícil que era. Te enseño la plantilla a rellenar en la siguiente foto:

 

No estaba nada claro. Además había parámetros en los que podías liarla muy fácil, como el del multiplicador de los lotes.

Te pongo un ejemplo. Ellos decían que el robot Rex estaba preparado para 5.000€. Entonces si tú tenías en la cuenta 50.000€ podías hacer un x10 para replicar las trades con diez veces más volumen.

Ahí llegaba la primera confusión. Quizás el Rex había arrancado en 5.000€ pero ahora en su equity había 10.000€. Por lo tanto cuál era la referencia: ¿el balance inicial o el capital actual? Estas preguntas se las hacía a los creadores y ni siquiera ellos eran capaz de darme una respuesta contundente.

Problema #2. El Servidor dedicado 24 horas

En el inicio del post sólo he expuesto las bondades del trading automático y te lo he pintado muy bien, pero hay amigo no todo es recibir. También hay que alimentar a la maquinita.

Al igual que un coche necesita gasolina para llevarte de Bilbao a Madrid, un robot de trading necesita unos requisitos mínimos estar «contento»:

  • Tenerlo sin cortes de luz
  • Sin apagar el programa
  • Sin desconexiones de Internet.

Con que pase uno de estos tres eventos date por fastidiado. El robot se desconecta y deja de mandar operaciones. Si tenías posición abierta no la cerrará, vete a saber tú dónde la encuentras cuando regreses y descubras el estropicio.

Como es prácticamente imposible asegurar el suministro eléctrico y de datos full time en un ordenador de andar por casa hace falta sí o sí contratar un servidor dedicado. Es un ordenador en remoto encendido sin interrupciones y conectado a Internet 24/7. También se llama servidor VPS.

Utilicé 3 proveedores de VPS diferentes y la conclusión fue la misma: una mierda. De vez en cuando había desconexiones, necesitaban actualización, daba errores al instalar programas.. No eran tan fiables como para tener dinero gordo en juego.

También es cierto que en aquella época iba a servidores Low Cost, unos 25€ al mes. Seguramente si me hubiera rascado el bolsillo un poco más hasta los 150 / 200€ mensuales no hubiera encontrado estos inconvenientes, pero tampoco quería sumar más costes.

Problema #3. Las Trades dejan de replicar bien

El último contratiempo te sonará a chiste. ¿Pero si estabas pagando por una copiadora cómo puede ser que las operaciones no se copien? Así es:

Una vez habías pagado por el sistema automático entrabas en el área de usuario, donde veías las trades generadas. Posiciones abiertas y cerradas.

Era una manera de asegurarte que tu cuenta estaba replicando al robot. Un sencillo backup.

Al principio estaba muy contento, lo hacía a la perfección y además salían Profits. Pero al poco empezaron a llegar los fallos, cada cual más absurdo que el anterior. De verdad que no me podía creer lo que estaba sucediendo:

  • Operaciones que debían ser Sell entraban como Buy y viceversa.
  • Algunas Divisas se ejecutaban con uno de los pares cambiado. Por ejemplo una compra en «GBPUSD» a mí podía entrar como «GBPJPY»
  • Algunas trades ni siquiera se llevaban a cabo aún teniendo el robot conectado.
  • Volumen diferente al publicado. El robot mandaba 0,50 lotes y a mí me hacían sólo 0,20.

Aquí ya fue cuando dije basta, esto no es lo mío. No entendía por qué daban tantos errores y no tenía capacidad para solucionarlos, sentía que escapaba fuera de mi control y no me gustaba esa sensación.

Además los robots dejaron de ser rentables. En la web las curvas de beneficios empezaron a mirar hacia abajo y eso fue lo definitivo. El último halo de esperanza que me mantenía enganchado había desaparecido.

Apliqué el conocido dicho : «Una retirada  a tiempo es una victoria».

¿Todos los Robots son una farsa? Ni mucho menos: te presento un caso de éxito brutal

A ver, puede que mi experiencia no sea la más representativa de todas. Lo que pasa es que como no he tenido otras te cuento lo que he vivido.

Los robots han sido un suplicio. Perdí unos 3.000€, no es mucho – aunque en aquella época me dolió bastante – pero desearía no haber puesto ni un céntimo. Más que por la pasta me duele por el tiempo tirado a la basura.

Unos años después, cuando estaba en OSTC, conocí a Narciso Vega e Igor Alonso, de Accurate Quant. Narciso era la cara visible, había currado en varios fondos de inversión y venía curtido por la crisis 2008-2009 que le pilló de lleno, cuando parecía que la industria financiera se iba al garete. Igor era la parte técnica, el programador en la sombra que diseñaba las estrategias.

Nos enseñaron su trabajo pero no me convencieron, la verdad. El fondo tenía una rentabilidad normalita, pero lo cierto es que al venir cruzado de los robots no quise darle una segunda oportunidad.

El Medallion Fund: el mejor Fondo de Inversión de todos los tiempos

Dejamos atrás las penurias y vamos a la parte más bonita del Trading Automático. Los que hacen pasta de verdad. No se me ocurre mejor manera de hacerlo que con el Messi de los Hedge Funds.

Su carta de presentación son los datos. Hablan por sí solos:

  • Rentabilidad anualizada del 66%, 39% después de comisiones
  • Más de $100 billones generados en Beneficio desde su creación
  • Sólo ha tenido un año en negativo: -3,20% en.. ¡1989!

¿Cómo te quedas? Es un baile de cifras impresionante. Aquí va la historia de esta genialidad.

Jim Simons, doctorado en matemáticas con apenas 23 años, fundó la empresa Renaissance Technologies en 1982. Desde entonces no ha hecho más que crecer, incorporando a su equipo auténticas mentes privilegiadas.

Para que te hagas una idea, de los 300 empleados del fondo, 90 son Doctores en alguna rama científica. Matemáticos, astrofísicos, bioquímicos.. Todos eminencias en su campo, se han enfrentado a retos increíbles superándolos con éxito y el bueno de Simons los ha ido reclutando. Quería genios para enfrentarse al mercado con las mejores garantías.

¿En qué se basan los algoritmos del fondo para abrir y cerrar trades? Muy sencillo, en patrones. Dedican la jornada laboral al completo a encontrarlos antes que nadie, ser los primeros en aprovecharlos y cuando se están agotando salirse y a por el siguiente. Como comprenderás la confidencialidad es uno de sus activos más valorados. No le can a contar a NADIE lo que hacen de puertas para adentro.

Quienes han estado allí cuentan que la seguridad de sus instalaciones son únicas. Para empezar la explanada donde se encuentra el edificio está rodeada de un frondoso bosque inaccesible desde cualquiera de los puntos. No hay caminos, no hay senderos. Sólo una pequeña carretera de acceso que, por supuesto cuenta con un varios controles para avanzar.

La seguridad va subiendo de nivel conforme te adentras en la oficina. Las primeras puertas se abren con una simple tarjeta magnética, pero las siguientes requieren códigos, huellas dactilares o sensores oculares. Como si estuvieras en la NASA.

La cámara donde guardan los servidores está acorazada, y dentro de ésta hay otra completamente inaccesible. De hecho el sistema de refrigeración lo han montado de tal manera que ni siquiera los técnicos del aire acondicionado tengan que entrar a la última habitación. Es una locura.

Por supuesto también hay espacio para las excentricidades. La mayoría de los trabajadores son millonarios así que allí no faltan los helicópteros, coches de lujo, y los hobbies más caros que te puedas echar a la cabeza. No quiero imaginar cómo serán las fiestas al cierre de un año bueno, de esos en los que ganan más de un 80%. Las de Ronaldo en Madrid se deben quedar en nada jeje.

Cuando entré a su página web (https://www.renfund.com/Home.action?index=true) me chocó ver lo cutre que es. Tienes a las mentes más brillantes del planeta en un búnker de altísima seguridad con billones de dólares bajo gestión y lo presentas de esta manera:

 

Una breve frase diciendo que se dedican a la inversión con métodos estadísticos y la dirección de las oficinas. Parece que no les hace falta gastar ni un euro en márketing y efectivamente así es por esta razón:

Invertir en Medallion Fund es prácticamente imposible

Como lo oyes. Lo tienen cerrado a nuevos partícipes. Ahora mismo sólo pueden hacer aportaciones los 300 empleados del fondo.

Tampoco es sencillo entrar durante períodos de captación de capital, ya que la aportación mínima son 5 millones de dólares. Casi nada. Si estabas pensando en sacar los 40.000€ del fondo de pensiones del BBVA y meterlo en Medallion ya ves que no es tan fácil.

A pesar de los requisitos a los que sólo una élite puede acceder y de las altísimas comisiones – 5% de Management Fee y 44% sobre Performance – las rondas de financiación se agotan en minutos. Hay tortas por ser partícipe de Medallion.

Prefieren mantenerse en perfil bajo, ya que el crecimiento exponencial les da mal de altura. La cúpula teme que demasiado volumen acabe influyendo negativamente en las estrategias. ¿Qué ocurre si el 80% del volumen de un mercado eres tú? Te lo digo yo: no quedaría nadie a quien quitarle el dinero.

A pesar de la estructura mastodóntica que han construido prefieren ser sigilosos y entrar en los activos más líquidos con el volumen justo para pasar desapercibidos. De esta manera nadie puede detectar sus movimientos. En caso contrario correrían el riesgo de plagio y los algoritmos perderían su efectividad.

Las tres lecciones sobre el Trading Automático.

Después de este viaje por los cielos del trading es momento de bajar a la tierra, donde estamos el 99% de los mortales. Que existen robots que ganan millonadas es evidente. Lo que pasa es que quien los tiene en su poder no te los va a regalar.

Sólo hemos visto el extrañísimo caso de Medallion pero todos los grandes bancos de inversión, como Goldmand Sachs, JP Morgan o CitiBank, cuentan con departamentos repletos de programadores diseñando algoritmos de inversión. En esos puestos cada empleado gana como mínimo 150.000€, así que vete tú a competir contra un equipo de 6 o 7 informáticos de la City. No es nuestra liga así que vamos con las conclusiones valiosas que podemos extraer.

Para empezar nadie te va a dar duros a cuatro pesetas. Por mucho que creas «esto es diferente», «me dan confianza», «parecen serios». Los Reyes Magos dejaron de existir cuando tenías 12 años.

No puedes esperar nada de un robot de 60€ descargado de una web rusa. Ni de un gurú de trading, por muy famoso que sea. De hecho si lo haces reza porque no estés instalando un troyano y te birlen las contraseñas. La primera lección es que lo barato puede salir muy caro.

La segunda lección es parar a pensar en lo que estás haciendo antes de actuar. Uno de mis errores fue ni siquiera preguntar en qué estaban basadas las estrategias. Yo sólo veía que ganaban y dije, ale pues adelante. Me daba hasta vergüenza preguntarlo, como si fuera a poner en duda la reputación de los programadores.

Si sé que es un sistema tendencial long-only en bolsa europea y que puede pasarlo mal en tendencias bajistas lo asumo. El problema de no saber en qué estás metiendo tu dinero es que a la mínima pérdida vas a querer salir de ahí. No confías al no tener el conocimiento necesario.

La tercera lección es intentar tener todos los factores bajo tu control. Es una sensación horrorosa ver pérdidas y no sabe por qué suceden o hasta dónde pueden alcanzar. No saber si está fallando algún parámetro de configuración, si el servidor está encendido o apagado, si has tocado donde no debías..

Esa seguridad sólo se gana practicando. Por eso es bueno pasar un tiempo en simulado y toquetear lo que sea necesario. Es la única manera de sentirte a gusto con lo que estás haciendo. Lo otro es lanzarte a una jaula de leones con un trozo de carne y a ver qué pasa. Macho, que tú no eres el domador.

Sí al Trading Automático sí, pero con líneas rojas infranqueables

¿Significa que estoy cerrado al trading automático para siempre? Ni mucho menos. No hay que ser tan cerrado de mente. Lo único que tengo claro son los requisitos que me voy a auto-exigir para volverme a jugar dinero con algún algoritmo:

  • Que yo mande construir el robot con mis propios patrones.
  • Que lo programe alguien de mi confianza a quien pueda freírle a preguntas.
  • Que pueda probarlo en demo varios años y ajustar los parámetros cuando el mercado cambie.

Si no puedo cumplirlas tampoco pasa nada, no es el fin del mundo. De hecho sólo me metería con el sistema de reversión media, el que enseño en mi Curso de Trading. Lo controlo, sé lo que puede ocurrir en las buenas rachas y también en las malas, cuánto puedo ganar en un mes.. Me siento a gusto y no me importaría tener una parte totalmente automática.

Lo que sí tengo claro es que volver a meterme en una de estas películas para sufrir.. tururú. Que se meta otro, que yo ya sé como termina.

¿Y tú, has tenido algún disgusto con el trading automático? ¿O te ha ido bien y puedes sacar dinero periódicamente? Me gustaría saber tu experiencia.

Un fuerte abrazo y a seguir en la lucha.

Enrique Mazón

Cara Enrique Mazón

¿Te ha gustado el artículo?

Empieza ya el Curso Gratuito de Análisis Técnico y Chartismo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.