Dícese hater de quien descarga sus frustraciones escondiéndose detrás de una pantalla mediante menosprecios a quien es bueno realizando una tarea. La bilis vertida es directamente proporcional al éxito de su presa objetivo.

El modus-operandi de este especimen descubierto a principios del siglo XXI suele ser algo así,

El hater permanece con el cerebro en modo avión, en punto muerto. Vive en la casa de sus padres (con los que convive), mientras éstos trabajan y hacen vida normal. Para mantener sus constantes vitales activas el hater se alimenta de ganchitos y suele vestir con el mismo pijama de la adolescencia.

De repente algo llama la atención del hater en la red. Probablemente algún comentario de un influencer. Alguno al que odia mucho (eso ya es para hacérselo mirar).

Si es muy grave el asunto requerirá de toda su atención, ni le habrá dado tiempo a limpiarse los dedos de naranja, manchando el teclado de su ordenador. Entre ganchito y ganchito está impartiendo justicia.

Con la labor cumplida vuelve a poner el cerebro en modo avión con una tenue luz hasta que su señora madre, una vez ha regresado a casa y ha limpiado los desperdicios acumulados en el habitáculo, le sirve la cena recién cocinada.

Por esto conozco bien al hater de los Brókers

No sé tú pero a mi me da bastante pereza este estilo de vida. Prefiero mil veces estar en el bando de los criticados que desperdiciar el tiempo hablando mal de personas a las que ni conozco cargado de pura envidia.

Mira, cuando estaba en Academia de Mercados dábamos seminarios gratuitos en varias ciudades patrocinados por un conocido bróker. Aunque los eventos acudía todo tipo de perfiles (electricistas, estudiantes, jubilados, músicos..), había dos perfiles de asistentes bien definidos.

Estaba el que iba a tratar de aprender algo, a conocer otros traders o a poner cara a los profes y desvirtualizar. Los seminarios online están muy bien, pero de vez en cuando gusta salir de casa, juntarse con gente que tiene intereses similares y tomarse unas cervezas.

Se tomaban la mañana como algo positivo. Habían decidido salir de casa para sacar algo en provecho y transmitían buena energía.

Luego estaba el que iba a quejarse. A ése ya le veías venir desde que entraba por la puerta. Solía tener el gesto torcido, como si hubiera desayunado alubias amargas y le estuvieran repitiendo.

Éste segundo tipo de asistente a las charlas solía tener una pregunta por resolver de extrema urgencia.

Necesitaba saber si el bróker que pagaba el evento era Márket-Making o ECN.

Quizás eres recién llegado al blog y esto te suena a chino, así que te cuento las diferencias.

El Market-Maker da contrapartida al trader. Lo que tú compras, se lo compras al bróker. Lo que vendes, se lo vendes al bróker.

El ECN recoge tu orden y la envía a mercado, donde la contrapartida será otro trader. Puede que alguien en la city de Londres, un koreano en un barrio cochambroso de Seúl o tu vecino del quinto. Cualquiera puede cruzar la operación.

Vamos a continuar, pero antes te dejo un par de posts con el que puedes ampliar información sobre las peculiaridades del market-maker y la diferencia entre el trader y el bróker:

El bróker se ha convertido en el blanco de las críticas

Como ya te imaginarás, la compañía que patrocinaba las charlas era Market-Maker. No es cuestión de meter el dedo en la herida en este post pero las estadísticas están de su lado: más del 90% de traders pierden toda su inversión trabajando con estos instrumentos financieros de rápido acceso.

Cuando se lo decíamos el asistente se hacía el indignado. Hacía alguna que otra pregunta de mala leche y a la hora de la comida – a la que invitábamos – se dedicaba a sacar pegas.

¿Y de dónde viene este odio?

Es la pregunta del millón y la respuesta te la puedes imaginar: frustración por no alcanzar los objetivos.

Cuando algo te sale mal lo fácil siempre es echar la culpa a otro. Los podemitas culpan a los ricos de todo, los nazis descargaron su ira en los judíos – y los aniquilaron – y en el mundillo del trading el blanco a perseguir es el bróker.

El repertorio de excusas son de lo más pintoresco: que si van a por tus Stops, que si miran tus órdenes, que si te están esperando a la vuelta de la esquina.

Bla,bla,bla. Me aburre sólo pensar en tener que rebatirlas.

Tengo una mala noticia para: nadie es el centro del mundo. No somos tan importantes.

Es mucho más fácil culpar a otro que asumir tus errores. Muy pocos dirán: me precipité al tomar esta posición, lo veía muy claro y tuve exceso de confianza..

Yo sin embargo me niego ponerles a parir. No te digo que sean hermanitas de la caridad, por que no lo son. Son empresas y están ahí para ganar dinero mientras cubran una necesidad.

¿Necesitamos acceso al mercado? Efectivamente lo necesitamos. ¿Ellos proporcionan acceso al mercado? Nos lo proporcionan, y por tanto los usamos.

El día que dejen de ser útiles dejarán de existir. Tan sencillo como eso.

Ser un profesional de la inversión dedicándose al brokerage

Seguro que alguna vez te has hecho una idea de lo que es un bróker. Por lo que habrás visto en alguna película lo imaginas así:

Un hombre de negocios serio, que acude a la oficina vestido en Armani, que se pasea en su ciudad en un cochazo y que está siempre pendiente de los precios en las acciones. Gana bien de pasta y en los años buenos con el bonus se puede juntar con 6 cifras fácilmente.

Si además nos imaginamos a un bróker exitoso de Wall Street tocaría añadirle noches de desenfreno después de cerrar las grandes operaciones. Ya sabes, un reservado turbio cerca de la oficina donde se conocen de memoria a los empleados – ni es la primera vez ni será la última en acudir – y donde no faltan las habitaciones privadas con señoritas de compañía y polvo blanco.

Hollywood ha hecho un trabajo fantástico metiéndonos esta imagen en la cabeza. El problema es que el cupo de glamurosos, los que se codean con las estrellas y salen con súper modelos, está reservada para unos pocos. Cristianos y Messis sólo hay uno.

Si yo me pusiera ahora a decirte los pasos para ser el mega-bróker del Lamborghini te estaría engañando, las expectativas no serían realistas.

Por lo tanto voy a centrarme en lo que sí puedes alcanzar si pones de tu parte:

Ganarte la vida en inversiones desde el lado del bróker

Efectivamente, te molaría ser el tío que está todo el día pendiente de las cotizaciones enganchado del teléfono porque no para de recibir llamadas para colocar órdenes.

Y atención con lo que te acabo de decir porque voy a detenerme sólo unas líneas.

El bróker no tiene poder de decisión. Sólo ejecuta órdenes del cliente.

Espero que quede claro.

Mucho ojo porque un bróker que mete el dedo donde nadie se lo ha pedido está infringiendo las normas y puede tener serios problemas con las autoridades. Incluso penas de cárcel.

Si se te escapa y aciertas nadie te va a dar la enhorabuena por el Profit extra que le has generado al cliente. Pero si la cagas macho, bye bye, puedes ir buscando otro trabajo. El coste de oportunidad es altísimo.

Hecha esta aclaración, vamos con los entresijos del oficio.

¿Todavía quieres ser bróker? Te cuento por dónde arrancar

Para empezar no puedes darte de alta así porque sí. Esto no va de presentarse en el palacio de la bolsa de Madrid pegando gritos con el fajazo de billetes diciendo que eres apoderado de un inversor y que necesitas 10.000 acciones del Santander a 3 euros.

Hace tiempo sí existía esta figura. Iban al parqué con su chaquetilla de colores – así se diferenciaba la compañía a la que pertenecían – a pegarse de leches (literales) para conseguir el mejor precio.

Esa época pasó a mejor vida.

El sector financiero hoy en día es uno de los más estrictos con la regulación, sería impensable siquiera pensarlo. Acuérdate de este post donde te hablaba de lo difícil que es gestionar capital de terceros en España (y en cualquier otro país desarrollado). No está el tema para florituras.

Para ser bróker vas a necesitar una licencia.

Y hay dos maneras de conseguirla:

  • Creas tu propia compañía de brokerage.
  • Trabajas para una ya existente.

Montarlo por tu cuenta es inviable para el 99% de los mortales. La inversión es millonaria y debes estar dispuesto a pegarte con la CNMV u otros organismos reguladores durante varios meses. Incluso años.

Tienes que estar muy sobrado de pasta y contar con infinita paciencia para meterte en un jaleo de este calibre.

Sinceramente, yo lo dedicaría a otras cosas.

La opción fácil es prestar el servicio a un bróker establecido. Y como soy más de ir a lo que funciona en lugar de buscar fórmulas mágicas o inventar la rueda vamos con ello.

Bróker de Oficina Bancaria

No nos engañemos, el 95% de los inversores ejecutan las operaciones a través del banco tradicional. Cuando se plantean comprar Telefónica, Iberdrola o Santander el primer lugar al que acuden es a la sucursal.

Les gusta ver a Mari, su gestora «de toda la vida». Da confianza entrar en uno de los mejores edificios de la ciudad. Sienten que allí sus ahorros están a salvo.

A pesar del cambio tecnológico que está dejando fuera a muchos empleados de la banca – cada vez la gente se desplaza menos al banco, todos utilizamos las plataformas online para la operativa diaria – pocas compañías van a ofrecer mejores condiciones. Si lo que buscas es un puesto estable en el largo plazo deberías centrar todos tus esfuerzos en entrar en un banco.

La ventaja del bróker bancario es que la cartera de clientes ya está creada, no tiene que lucharla. La captación o venta a puerta fría, las labores más pesadas al principio – se olvida de hacerlas.

De hecho, juega con la confianza que los clientes están depositando en él. Seguro que alguna vez has escuchado a alguien decir algo así como.. «si no me fío del director del banco, ¿de quién me voy a fiar?»

Con no complicarse la vida y dar consejos conservadores tiene la vida solucionada.

Ahora bien, no todo es coser y cantar: entrar a currar en un banco es bastante complicado.

Las condiciones son buenas, por lo que la gente se da de tortas por pillar la silla.

Un filtro casi obligatorio es contar con titulación universitaria. Si no tienes carrera la cosa se complica. Casi que pases a la siguiente opción, o ve pensando la manera de dedicar 4 años de tu vida a conseguir un título.

El otro camino es venir recomendado por alguien de extrema confianza, como un pariente cercano. Ésta filosofía de dejar el puesto a tu hijo, como se ha hecho toda la vida, siempre ha funcionado en los bancos.

Vamos a suponer que consigues entrar. Bien, tengo otra mala noticia, todavía no puedes relajarte del todo.

Comenzarás poco a poco con los «peores» clientes para coger experiencia y soltura. Será al final de tu carrera cuando des el salto a las grandes carteras.

Además, necesitarás alguna de las titulaciones específicas impartidas por BME (Bolsas y Mercados Españoles) para ser operador.

Lo más difícil, que era meter la cabeza, ya está logrado.

Algunos Brókers Alternativos también tienen sede física

Alguna vez te he hablado de Javier, el hombre que me introdujo en el trading. Era el representante de Gaesco en Santander.

Tenía una oficina bastante apañada: una sala de formación con una pizarra y pupitres, varios monitores en una pared donde siempre tenía puesto el canal Bloomberg para enterarse de las noticias económicas en América y en su escritorio el típico Trading Desk de 6 pantallas donde encontrabas las cotizaciones.

Me enganchó su filosofía de trabajo: cuando retransmitían las mejores carreras de ciclismo como el el Tour o la Vuelta, dedicaba una pantalla en exclusiva para seguirlas. Y que nadie le tocara las narices.

Él fue mi inspiración, con quien di mis primeros pasos en un entorno profesional de mercado.

Acudía a su oficina casi todos los días. Me sentaba a su lado y veía los clientes pasar uno tras otro mientras el teléfono no paraba de sonar. Me cedió su tiempo desinteresadamente cuando apenas tenía 19 años y estaba súper perdido. Siempre le estaré agradecido por su ayuda en estos momentos de desorientación.

Este tipo de brókers independientes me parecen la mejor opción si no puedes, o no quieres, entrar en un banco.

No tienes una estructura jerárquica tan definida como la de las entidades bancarias, donde no puedes mover una pestaña sin que tu jefe lo sepa.

Sólo eres tú y tus clientes.

Bien, te voy a contar cómo tú también podrías ser delegado de un bróker. Montar tu despacho en el que recibir clientes con una acción antigua (de las de papel) enmarcada en un cuadro y las pantallas que se te antojen. Te dejo estas tres opciones:

#1. Ciudad sin delegación

Al igual que Javier tenía asignada la zona de Santander en exclusiva, puede haber otras zonas donde Gaesco no tenga delegación. Te digo Gaesco porque sé que trabajan presencialmente, pero puede no es la única entidad.

Ahí vas a tener que hacer investigación de campo. Cuando encuentres un área por explotar donde no haya competidores – ninguna otra delegación cercana – puedes contactar directamente y proponerles abrir sucursal. A ambos os interesa: a ellos porque amplían mercado y a ti para establecerte.

No hace falta que te diga que las cosas hay que hacerlas con sentido común. Nadie va a plantar una sucursal en los páramos deshabitados de Guadalajara o en una llanura de Teruel. Pero es que tampoco van a poner un Zara ni un McDonalds. No son hermanitas de la caridad cuya labor es dar servicio en lugares despoblados. Están para hacer negocio.

En un pueblo es difícil – por no decir imposible – que decidan instalarse. Así que si vives en uno vas a tener que mover el culo y buscarte la vida en la ciudad.

Empieza buscando en núcleos de más de 50.000 habitantes. Puedes ponerte la referencia de las grandes cadenas, como te he hablado antes de Zara o McDonalds. Si ellos están están por algo es que tontos no son: en esa zona hay el suficiente flujo de personas como para que sea rentable.

Una vez tienes detectado el nicho toca arremangarse y coger el pico y la pala. Escribirles, llamarles por teléfono, presentarte en sus oficinas para hablarles del proyecto..

Muéstrate con ganas y hazles ver que es una buena oportunidad de negocio – siempre y cuando lo sea, nunca trates de engañar – y tendrás medio camino ganado. Estarás más cerca de sentar el culo en tu propia oficina.

#2. Construir una cartera de clientes

Para triunfar en un negocio sólo existen dos leyes.

La primera tener una clientela. La segunda, no espantarla.

Y si no la tienes amigo, tendrás que construirla.

Después de haber hablado con varios brókers en los últimos años, a día de hoy no conozco ninguno que esté sobrado de clientes. Ninguno. Todos se quejan por el mismo motivo.

Por eso es impensable vayan a rechazar una jugosa cartera de inversores sin hacer ningún esfuerzo. Es como servirle caviar en bandeja de plata sin pagar ni un céntimo. ¿Tú qué harías?

Así es como funcionan, por ejemplo, algunas compañías de seguros. Te fichan como agente libre en pruebas para ver hasta dónde puedes llegar, y sólo a partir de cierto volumen ellos apuestan realmente por ti y te dan soporte pagando la oficina y proporcionando imagen de marca.

Repito el orden de los factores: primero demuestras que eres capaz de conseguirles negocio y después ellos te ayudan.

¿Y cómo conseguir una sólida cartera de clientes? Estaría mintiendo si te dijera que construirla es rápido y en cuatro días lo vas a conseguir.

Al principio tratarás de involucrar a tu entorno más cercano. Lo que en América llaman las tres «efes» = Fools, Family and Friends.

Después llegará la temida venta a puerta fría. Una actividad difícil como pocas, donde te van a rechazar 100 veces por cada nuevo inversor. Aguantar firme sin venirte abajo es lo más complicado.

Hay distintas formas de seguir ampliando, pero la mejor siempre va a ser hacer un buen trabajo y que los propios clientes hablen bien de ti. El boca a boca.

Una vez hayas conseguido echar la rueda a girar el objetivo está más cerca que nunca.

#3. La jubilación de un bróker o traspaso del negocio

La última opción es la mejor pero, sin lugar a dudas, la más difícil de conseguir.

Se trata de esperar el relevo natural de algún agente que esté en su puesto actualmente y «heredar» su legado.

Como me dijo Emilio Encinas, mi profesor de historia en el Instituto:

  • Si empiezas de cero, llegarás al mismo lugar que llegó tu padre.
  • Si sigues el camino de tu padre, podrás llegar mucho más lejos.

Estarías cogiendo una cartera de clientes ya construida y además podrías ampliarla con los que tú vayas introduciendo.

¿Cuál es el problema? Que aparecerá una oportunidad cada muchos años. Quizás 10, 15, 20.. No sucede todos los días.

Si conoces alguno que esté cerca de jubilarse puedes presentarte e intentar coger su relevo. Hablar con él, hacerle ver que lo harías bien.. Seducirle y mostrarte como un sólido relevo.

Quedarte en casa esperando a que llegue la oportunidad no es una opción.

También se le puede proponer un traspaso. Como cuando un restaurante cierra y decide traspasar el negocio tal y como está a otros dueños para que se encarguen de llevarlo.

Eso sí, supondrá un importante desembolso. Prepara la cartera porque comprar un buen puesto de trabajo no es barato.

Broker telefónico

Nos vamos al tipo de operador más agresivo. El más odiado por los clientes, pero también el que más recompensa puede tener, hasta el punto de forrarse. Y te digo por qué.

¿Recuerdas al principio cuando te hablaba de la estricta regulación en el sector financiero?

Es cierto que existe, pero también es cierto que hay formas de sortearla. O de moverse entre la delgada línea de lo prohibido y lo permitido.

Si prestas servicios para una empresa con sede en Malta o Chipre es difícil que nadie toque a la puerta para llamar la atención. En esos países la regulación es.. digamos.. laxa. Por no decir inexistente.

No es lo mismo trabajar desde estas islas mediterráneas que desde la city de Londres. En un sitio vas a sentir el aliento del regulador en el cogote y en otro.. no.

Para estos brókers «exóticos» sólo hay una forma de contacto: por teléfono. No esperes reunirte con ellos ni ir a visitarles a una oficina en el centro de la ciudad.

Y aquí es donde entramos en materia. ¿Qué ocurre en estas llamadas? ¿Hasta dónde llega la presión? ¿Qué técnicas utiliza?

Lo que te voy a contar ahora es mi experiencia levantando el teléfono todos los días. No la de un pariente lejano que un día me dijo que su amigo conocía a alguien.. No, no. Te voy a contar lo que vi estando más de 8 horas al día en la boca del lobo.

Sí, he trabajado para uno de ellos. Yo era el pesado que te despierta de la siesta para intentar venderte alguna moto.

También te digo que no duré mucho. Me echaron al terminar el primer mes después de no haber sido capaz de cerrar un sólo cliente.

Definitivamente no estaba hecho para ese tipo de venta.

Cuando se trata de dinero es la jungla

La única consigna que recibí al entrar a la sala de ventas era cerrar clientes y que depositaran dinero en la cuenta. No había más. Tenía que buscarme la vida para conseguirlo.

Y aquí, amigo, vale todo. El juego limpio brilla por su ausencia.

¿Sabes ese momento en las llamadas de atención al cliente con el disclaimer de «por su seguridad la conversación puede ser grabada»? Pues ya te digo que ninguna de nuestras conversaciones quedaban grabadas.

Entonces podías contarle cualquier milonga. Que si se había detectado una granja en Italia con casos de grive aviar y que solamente tú conocías a la empresa que tenía la patente de la vacuna, por lo tanto imagínate lo mucho que iba a subir en bolsa..

O que si después del Brexit estaba claro el castañazo que se iba a pegar la libra.. por lo tanto si metes 5 lotes y baja 800 pips tienes 4.000 euretes «asegurados».

O que después del último ataque a una refinería en Arabia Saudí por los drones Iraníes la situación geopolítica se va a poner tensa y el petróleo va a subir 15 dólares. Metiendo 20 contratos tienes el bonus del año hecho gracias a esta operación.

Todo vale con tal de buscar el empalme. Te hacen ver que saben algo que nadie sabe y que gracias a esa información te vas a forrar.

¿Quién no metería dinero con los ojos haciendo chiribitas? Prácticamente estás contando los billetes a ingresar. Nada puede salir mal.

El truco está en que, cuanto más dinero metas, más se van a forrar ellos.

Mira, el poco tiempo que estuve dentro aluciné. Están los paquetes como yo que no durábamos nada, a las primeras de cambio se notaba. En mis primeras llamadas me temblaba la voz. A duras penas conseguía hilar 3 fases con sentido.

Luego hay auténticos artistas vendiendo estos productos financieros. De los que te dejan con la boca abierta.

Después de varias semanas de negociación he llegado a ver transferencias de más de 300.000€. Imagínate la comisión del vendedor en una única transacción de las gordas con una mordida del 25%.

Echa cuentas.

Si se te da bien vender, si quieres comerte el mundo a costa de cualquier cosa, si no te importa decir alguna que otra mentira para conseguir tus objetivos, si conoces cómo funciona el mercado y los productos financieros.. entonces la mejor opción es esconderte detrás de un teléfono y liarte a llamadas.

En estas compañías la rotación es alta, casi siempre están buscando nuevos vendedores. O se queman o no valen para el trabajo, muy pocos permanecen. Si echas un vistazo en los portales de empleo no vas a tardar mucho en encontrar ofertas de trabajo para estos brókers.

Puede darte reparo tanta agresividad con recomendaciones que prácticamente apuestan al rojo o al negro, como si estuvieras en la ruleta. ¿Y si sale mal, no se va a enfadar el cliente?

Pues claro que le va a sentar como una patada en sus partes, pero no puede ir a buscarte a ningún sitio a pedirte explicaciones. ¡Porque no tienes ninguna oficina física!

Esto no podrías hacerlo con las otras opciones. En el banco durarías cuatro días y en el bróker alternativo enseguida tendrías mala fama. Nadie te iría a visitar. Serías el apestado.

En cambio para una relación uno a uno exclusivamente por teléfono nadie te va a decir nada por soltar todas las burradas que quieras soltar. El anonimato juega a tu favor.

No tienes nada que perder y mucho que ganar.

Un bróker también puede crearte recuerdos para toda la vida

Antes de contarte cómo un bróker consiguió engancharme, hacer que metiera dinero y fidelizarme desde hace más de una década te voy a hablar de una cualidad indispensable para triunfar en este campo.

Me refiero al don de gentes. Saber escuchar, empatizar con quien te está hablando.

No sólo vas a ser el tío que recite el precio de Telefónica o cuántas acciones reparte Santander en el próximo dividendo y preguntarle al cliente si prefiere cobrarlo en cash o seguir adquiriendo títulos.

También te vas a comer sus historias. Uno te contará cómo le va a su hijo en la extraescolar de piano, otro te hablará de las próximas vacaciones en Benidorm y otro te dirá lo cansado que está de aguantar a su jefe en la fábrica.

Les vas a escuchar y lo vas a hacer a gusto. Se nota quien lo hace forzado o quien realmente se interesa por ti.

Te lo digo porque una amplia cartera de clientes te hará ganar dinero. Mucho dinero. Y cuantos más contentos estén los clientes, más hablarán de ti y más euros depositarán.

¿Se te ocurre una mejor manera de tenerles contentos que haciéndoles sentir importantes? A mi no.

Puede que esto de hablar con gente no es lo tuyo y prefieras quedarte en la cueva sin ver a nadie, entonces mejor retrocede por donde has venido y busca otro camino. Ser bróker definitivamente no es lo tuyo.

Aclarado este punto te cuento uno de los mejores recuerdos que guardo en toda mi andadura en mercados. Y sí, fue gracias a un bróker.

Era la primera vez que acudía a un evento de bolsa. Se celebraba en el NH Arturo Soria de Madrid.

Estaba patrocinada por GKFX y traían a David Galán. El que para mí ha sido el mejor divulgador de información bursátil en lo que llevamos de siglo.

Lo pasamos bomba. Entre lo emocionados que estábamos por ver a uno de nuestros ídolos en directo (teníamos poco más de 20 años) y acudir a una charla dedicada exclusivamente al trading.. nuestro gozo en un pozo.

Además, David tiene una manera de contar las cosas únicas. Siempre da un toque de humor gallego con el que no sabes por dónde te va a salir. Te puede estar hablando súper serio de la tendencia bajista en Dow Jones, el objetivo por Doble Suelo en el Euro-Dólar o el retroceso Fibonacci del Petróleo como de repente cambiar el chip y contar cuántos calzoncillos ha vendido Josef Ajram.

Y ahora es cuando tú me dirás que el bróker buscaba captarme, que no lo hacía por mi bien. Que en el fondo iban a por mi dinero.

Pues claro que lo hacían para sumar clientes. Pero es que si no lo hubieran hecho yo me hubiera quedado sin disfrutar de una tarde con mi amigo escuchando a David Galán a un paso de casa.

Por cierto, la jugada les salió redonda. Desde entonces abrí cuenta y no veo el momento de cerrarla y pasarme a otro.

¿Trader o Broker? En tu mano está elegir uno u otro camino.

Este último titular clickbait es un poco engañifa: no son actividades excluyentes. Perfectamente puedes dedicarte a las dos.

Recuerdo que Javier tenía sus propias posiciones y de vez en cuando las comentábamos. Es decir, era representante de Gaesco y trader con su propio dinero.

Si el modo de ganarte la vida que te he contado te llama la atención puedes combinar estas dos actividades, tal y como lo hacía Javier y tantos otros brókers.

También puede ser que hayas desconectado hace unos cuantos párrafos porque esto de crear una cartera de clientes y de buscarse la vida para entrar en una empresa del sector te de mucha pereza. Prefieres hacer trading y olvidarte de estar pendiente del teléfono y otros líos.

Si esperas no palmar toda la pasta en un abrir y cerrar de ojos vas a necesitar una estrategia y llevar una gestión monetaria adecuada. Es lo que enseño en mi Curso Avanzado de Trading, donde aprenderás el sistema de Reversión a la Media.

No solo nos quedamos en la teoría y te dejo solo frente a los lobos del mercado, sino que nos sentamos codo con codo enviando señales en directo desde el primer momento.

A toro pasado todos somos manolete. Esto va de aprender a torear.

Enrique Mazón

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