Cuando lanzas un órdago en el mus, o un All-In en el Póker, ¿por qué lo haces?

Quizás ni te has parado a pensar en ello, pero podrías hacer exactamente lo mismo en el trading para abrir operaciones ganadoras.

Y no me refiero a usar un truco para multiplicar tus ahorros por 5 en una Criptomoneda con nombre – y logo – de perro.

Ni tampoco consiste en ser financieramente libre 3 años antes de morir quitándote de gastar en el cine, viviendo en una caravana y comiendo solamente avena blanca con agua.

Lo que tengo para ti es un Ebook explicándote cómo empezar una operación con buen pie. Y ya sabes que lo que bien empieza, bien acaba.

  • ¿Has oído hablar alguna vez del placer dilatado? Que no cunda el pánico, que no has caído en un sitio web de dudosa moralidad. Es la forma en que está estructurado este proyecto, y descubrirás cómo aplicarlo a tu formación, y a tu vida, para sentirte en plenitud, sin necesitar ningún estímulo de fuera.

  • Te contaré el día que estaba con mi padre en un acantilado de Cantabria, y entendí por qué la rutina de un trader ganador es muy similar al ritual que sigue un surfista para coger una ola (y las decepciones que esta realidad te va a suponer).

  • Sabrás qué frase repetía un loro una y otra vez a los habitantes de una isla desierta. Con ella conseguían olvidarse de las cosas superficiales, las que no sirven para nada. Estos isleños se centraban en su verdadero propósito para conseguir sus objetivos.

Una vez que das con la tecla, ya no puedes parar

Mira, lo de mudarte a otra ciudad nunca es como te lo pintan

Nadie te avisa de que vas a estar más sólo que la una, que la gente te mirará por encima del hombro porque eres el de fuera – «aquí no vengas a molestar» -, o que los fines de semana todos tendrán un plan que hacer y tú no. Es lo que me sucedió cuando llegué a Madrid. Resultó que el sueño de la capital no era tan bonito como esperaba, y que había muchos más oscuros que claros.

Un día me cansé de pasar los domingos en casa con las paredes minándome la moral. Si no me comía la ciudad, la ciudad me comería a mi, fue lo que pensé. Y yo no había salido de Santander para regresar con el rabo entre las piernas a las primeras de cambio.

Total, que me apunté a una academia de baile para conocer gente (y para ligar, todo hay que decirlo). Luego me apunté a otra, y luego a otra. Sí, llegué a estar yendo a 3 academias de baile a la vez, donde aprendía salsa y bachata.

 

Cuando empecé a defenderme bailando y dejé de pisar a todas las chicas que pasaban por mis manos, me animé a salir los fines de semana a discotecas de Salsa y Bachata, que en Madrid hay un montón. Una noche conocí a Gonzalo, que tenía casi la misma edad que yo. Enseguida conectamos, nos hicimos inseparables.

Como nos movíamos más que los precios, estábamos conociendo mucha gente del mundo del baile, así que montamos un grupo de Whatsapp para publicar los planes de fin de semana y salir todos juntos. El grupo enseguida alcanzó un éxito que ni Gonzalo ni yo esperábamos al principio. Entraron al grupo 100 personas, luego 200 y luego 300.

Las discotecas se nos rifaban porque fuéramos a su local, y nos pagaban unas comisiones mucho más altas que al resto de relaciones públicas. Normal, les llenábamos la sala y les vendíamos 200 copas de una tacada. Hubo algún mes en que gané más dinero con aquellas escapadas nocturnas que con mi trabajo de oficina.

 

Luego montamos otros planes que no tenían nada que ver con el baile, y a los que la gente venía sin pestañear porque o bien se los ofrecía Gonzalo, o lo hacía yo. Ese verano organicé una excursión a Cantabria y puse un límite de 30 plazas, ya que no tenía más sitio donde alojarles. Enseguida me las reservaron y pasamos una semana de la leche.

Gonzalo y yo cumplíamos años en octubre, así que hicimos una fiesta brutal en la finca que uno del grupo tenía en Fuente el Saz, un pueblo a las afueras de Madrid. Desconozco cómo eran las míticas fiestas de cumpleaños de Ronaldo, pero ésta no debió andar lejos. No sé ni la de gente que vino, ha sido el cumpleaños más bestia que he vivido, y que viviré.

Qué rápido había cambiado el panorama. Hacía unas semanas estaba pasando los sábados muriéndome de asco en el sofá a verlas venir. Y ahora me ganaba un segundo sueldo por ir a reservados de discotecas, con tías que venían a pedirme que bailara con ellas y con gente que no conocía de nada que venía simplemente a saludarme.

¿Y qué tienen que ver tus aventuras en Madrid con lo que a mí me importa, que es ganar dinero en bolsa?

Hubo varios factores para que aquel grupo tuviera éxito, y sin lugar a dudas uno fue dar con la tecla para atraer y fidelizar a la gente. Yo descubrí la manera de que alguien acudiera a una fiesta y quisiera repetir trayendo a sus amigos. Hacía con ellos la misma rutina una y otra vez, y, como funcionaba, hice crecer la bola de nieve hasta que fue imparable.

Bien, pues con el trading sucede exactamente lo mismo. Puedes estar un tiempo perdido – de hecho lo más normal es que lo estés, porque nadie nace siendo un sabio -, pero en cuanto descubres por dónde van los tiros, todo sale rodado. Empezarás con una operación buena, y luego llegará otra, y luego otra, al igual que yo empecé metiendo a una persona en el grupo, y cuando cerré aquel capítulo de mi vida ya habían entrado casi 1.000 personas.

Por eso he creado el Ebook «Cómo entrar a mercado multiplicando tu porcentaje de éxito». En él te cuento cómo arrancar una trade con buen pie para terminarla contando billetes verdes. Luego ya sólo es cuestión de repetir la misma rutina una y otra vez.

Pinchando en el botón de aquí abajo te llevas la guía en la que está explicada, paso a paso, cómo entrar a mercado multiplicando tu porcentaje de éxito:

Pero, ¿qué puedo comprar en este sitio web?

De momento no puedes comprar nada.

Antes de saber si lo que tengo es bueno o malo para ti, tienes que conocerme. Por eso te invito a visitar la sección «Sobre Mí».

Una vez que sepas de dónde vengo y hacia dónde voy, y si crees que tus valores cuadran con los míos, entonces podemos empezar a hablar.

Lo de correr antes que andar ya lo he hecho muchas veces, y siempre sale mal. Así que, en esta ocasión, vamos a ir paso a paso. Cuando quememos una etapa, pasamos a la siguiente.

Me parece lógico.

Tiene sentido lo que dices.

¿Y cómo puedo conocerte más?

Pinchando en alguno de estos enlaces: