La mayor ventaja de la bolsa es que es una historia repetida una y otra vez.

Desconfía cuando escuches frases como:

«La decisión de tipos de interés de esta tarde es un evento único»,

«No volverá a suceder un movimiento tan loco como el de ayer»

«La oportunidad de invertir ahora en la empresa XXX es irrepetible».

La explicación es muy sencilla. ¿Quién está detrás de los movimientos de la bolsa? ¿Por qué se mueven los precios? ¿Cómo se decide si un activo sube o baja?

Los peliculeros dirán que hay algún personaje malvado acariciando un gato mientras está esperando el momento idóneo para pulsar un botón rojo y fastidiarte. Acompáñalo de música terrorífica, la chimenea calentando una sala oscura y tienes el cuadro perfecto.

Lo malo es que dejarse las fuerzas en buscar conspiraciones nunca te va a dar dinero. Es mucho más rentable ir al origen del asunto.

Los mercados se mueven porque detrás hay personas comprando y vendiendo

Entonces para entender por qué fluctúan arriba o abajo los precios la pregunta clave es: ¿qué nos motiva a tomar posiciones alcistas o bajistas?

Una verdad incómoda, y que muy pocos te van a reconocer, es que estamos dominados por los impulsos y las emociones. Como la vida misma: más del 90% de las decisiones que tomamos diariamente son emocionales y sólo el 10% racionales.

Por tanto si estudiamos qué sentimos los humanos ante ciertos estímulos sabremos cómo vamos a reaccionar. Aunque esto parezca complicado en realidad somos mucho más predecibles de lo que parece.

Para ampliar material sobre la parte emocional de la bolsa te dejo unos enlaces relacionados:

Una estrategia de trading exitosa está basada en pura evidencia empírica. Necesitas demostrar cómo después de un evento X (señal de entrada) es muy probable que la gran mayoría de agentes en un mercado tome una posición. Esa información te permite anticipar el siguiente movimiento, jugártela y sumar pasta.

No están basados en el azar ni en la interpretación de las fases lunares. Es estadística. El pasado llamando a la puerta para repetirse.

Por eso me voy a meter a fondo en dos fenómenos clásicos del mercado: las burbujas de precios y los crashes. Llevan existiendo cientos de años y seguirán apareciendo por los siglos de los siglos mientras los robots no nos sustityan. Empezamos.

¿Qué es una burbuja financiera?

Lo primero es ir con la definición oficial de Burbuja. La de Wikipedia.

Una burbuja especulativa es el incremento de precios en un activo fuera de toda lógica.

Es un proceso de subida sin sustento sobre un valor real, con la euforia imponiéndose a la racionalidad. Es una desconexión de la realidad temporal con fecha de caducidad hasta que llega el ajuste y los precios recuperan la cordura.

El término es una metáfora de las burbujas reales, como las pompas de jabón a las que todos hemos jugado cuando éramos pequeños. Soplabas por el arito y se creaba una burbuja que subía y subía hasta que inevitablemente terminaba explotando y desvaneciéndose.

Eso mismo sucede con los activos, sean financieros o no. Las burbujas no sólo se dan en bolsa, sino que cualquier otro bien puede sufrirlas. Tulipanes, viviendas, tecnología.. No hace falta que recordar la crisis de 2008 en España y por qué estuvo motivada.

Así se construye una Burbuja

Vamos a echar un rápido vistazo al ciclo del mercado para ubicar las burbujas en el mapa. Las distintas etapas son:

  1. Aparece una tendencia bajista. Los soportes se rompen con la fuerza del lado corto.
  2. El pánico se apodera del mercado con la velocidad en las caídas disparándose.
  3. Hay un proceso de acumulación, los precios lateralizan. Se crea un suelo.
  4. Arranca una tendencia alcista calmada, los precios van superando resistencias.
  5. La euforia apodera del mercado y la subida se acelera.
  6. Comienza un proceso de distribución en rango lateral. Se crea un Techo.

En esta imagen te dejo un ejemplo de un ciclo completo.

 

Desde un punto de vista técnico es sencillo ubicar la burbuja. Se crea en la fase de acumulación, la tendencia confirma la intencionalidad alcista del mercado y es en una euforia totalmente descontrolada donde se muestra.

Ahora bien, ¿cómo sé cuándo estoy en una burbuja o simplemente es el final de un ciclo alcista? Yo me fijo en lo siguiente:

La diferencia entre un ciclo normal y uno burbujístico es la prolongación del movimiento final.

Lo más normal es que la euforia sea el último coletazo de una tendencia alcista, una subida violenta de un 20-30% adicional. Es ahí donde recibe la puntilla final, estando destinada a morir.

En el ejemplo anterior se veía bastante claro. 3 años de subida en el Dax30 y un último año eufórico para después caer.

Sin embargo en la burbuja el precio se suele multiplicar por varias veces, alcanzado rentabilidades desproporcionadas. Incluso puede alargarse más tiempo que la tendencia previa.

En este gráfico vemos el caso Gowex. Desde 2010 hasta 2012 se mantuvo estable, y a partir de 2013 llega la explosión: ¡se multiplica por 15 en apenas un año! La sobrevaloración fue de una magnitud incomprensible cuando se trataba de una empresa quebrada sin activos ni ventas. Pura especulación y expectativas de beneficios en el futuro.

Todavía recuerdo cómo su presidente, el estafador Jenaro García, pregonaba sobre su compañía: «en dos años cotizaremos en el Nasdaq». Después salió el informe de Gotham avisando que había gato encerrado y al poco tiempo se destapó el falseo de cuentas. En julio de 2014 fue definitivamente excluida de la bolsa española y desde entonces el señor Jenaro está a la espera de juicio, habiendo ingresado en prisión provisional.

Una vez visto el concepto de burbuja, cómo se forma y qué sucede al estallar, vamos a plantearnos la manera de monetizar este conocimiento.

Así se gana dinero con las burbujas financieras: ¿Cuándo terminan?

Voy a dar por hecho que es imposible predecir cuándo va a suceder la siguiente burbuja. Nadie puede verlas venir. Ni yo ni nadie puede saber si será en el Oro, en una empresa de Portugal tecnológica o si esta vez le tocará al marfil de elefante.

Por lo tanto sería muy tonto si me pongo a comprar activos como loco esperando que alguno de ellos se multiplique por mil. Hay cientos de miles de productos financieros en el mundo y a no ser que seas millonario las cuentas no salen para repartir. Si tienes la suerte comprar uno y se dispara perfecto, pero es como si te toca el gordo de Navidad. El porcentaje de acierto es mínimo.

Los especuladores como tú y como yo vamos a esperar que una burbuja se manifieste y entonces ponernos a la contra para ganar con la caída. No sabemos qué activo va a subir descontroladamente, pero sabemos que, una vez suceda, después va a llegar una corrección importante.

Lo primero es identificar una burbuja: recuerda los sencillos trucos para detectar los extremos del mercado. Ejemplos como el de la conversación con el taxista, la apertura de informativos, la llamada de un conocido preguntándote por el activo de moda o ser «Trendin Topic».

Ahora bien, estos sólo son indicios de lo que está sucediendo. No significa que cuando te des cuenta y abras el gráfico lo encuentres en el pico máximo, vaya a explotar y el desplome esté garantizado en pocos días. Pueden pasar semanas, meses o incluso años.

La Técnica 10-30 y la importancia de la Gestión Monetaria

No me cansaré de repetir que un buen trader no se centra en la estrategia y luego gestiona el riesgo, sino que su prioridad es el Money Management y después ya se las apaña para batir al mercado. Por eso voy a incidir en el número de trades y con qué volumen vas a evitar meterte en líos.

Cuando veas que la tendencia está perdiendo fuelle será el momento de colocar la primera entrada. Si te cuesta identificar estas zonas, que es donde realmente se hace pasta, te animo a que visites mi Curso de Trading, donde le dedico un módulo.

Bien, ya estás posicionado. Momento de apretar el botón. ¿Con cuánto volumen?

Lo ideal es utilizar el 10% del capital en cada operación, entrando un máximo de 3 veces. 

Es decir, poner en juego máximo el 30% de tu dinero. Con 300.000€ entrarías con un nominal de 30.000, 30.000 y 30.000. Un tope de 90.000€ abiertos. En la siguiente tabla lo vemos:

Otra de las claves es cuánto espaciar las entradas. Lo idóneo es dejar un recorrido similar entre la entrada 1 y la 2 que entre la 2 y la 3. Me explico con un ejemplo de Venta en DAX30.

Si la primera operación fue en 20.000 puntos y colocas una segunda operación en 25.000, no pongas la tercera solamente a 1.000 de distancia. Déjalo correr un poco más como mínimo hasta los 30.000 puntos, otros 5.000 de espacio. Así la gestión monetaria será efectiva.

Si pones dos entradas muy cerca estás haciendo el gilipollas. Duplicas el riesgo gastando balas en la misma zona. Te quedas sin margen de error demasiado pronto y como ya te he dicho, es imposible predecir el estallido de una burbuja. Son movimientos muy violentos que pueden dilatar mucho más de lo previsto, por lo que siempre es mejor guardar un as en la manga.

Dónde poner el Profit tras la explosión de la burbuja

Respecto a cuál es el mejor momento para salir de la posición, la respuesta es depende. De tu estilo operativo, de cuánto confies en la trade, de cómo te sientes con posiciones abiertas o si prefieres cerrarlas pronto..

Resumiendo muchísimo las opciones disponibles, te planteo dos métodos totalmente válidos:

  1. El Método Conservador. Después de haber empezado la tendencia bajista tras el estallido de la burbuja habrá un retroceso lógico al tramo alcista. Fibonacci es la mejor herramienta para saber dónde el precio irá a descansar. Optimizas el tiempo dentro del mercado (desaparecer cuanto antes) pero asegurándote un Profit que merezca la pena después del riesgo tomado.
  2. El Método Agresivo. Para quienes crean que el activo en cuestión es un auténtico bluff y que la subida ha sido puramente especulativa sin tener ningún sustento de valor detrás no se conformarán con un pequeño trozo del pastel. Buscarán una caída mucho más profunda hasta el origen de la subida.

La Técnica Agresiva requiere de más aguante. Hay que echarle huevos porque hasta que el precio te da la razón puede pasar muchísimo tiempo. La mano fuerte tratará de engañarte y de hacerte salir en el peor punto. Si estás convencido de llevar la estrategia hasta el final lo mejor es cortar por lo sano: desinstala el bróker del ordenador o deshazte de las contraseñas para evitar tentaciones. Tirar el móvil al mar como una novia despechada es otra opción, jeje.

Los conservadores somos el Clemente del Trading. 1-0 y a casa con los tres puntos en la clasificación. No buscamos dar espectáculo con goleadas sino ser resultadistas, ir sumando buenos trades para tener el bolsillo cada vez más lleno. Personalmente me siento mucho más cómodo con el Profit cerrado aunque sea poco en lugar de buscar la mega operación pero estar expuesto a la ansiedad que genera el mercado día y noche.

En la siguiente imagen te muestro una burbuja que vino después de un período muy largo de acumulación. Te pongo un ejemplo con 3 posibles entradas espaciadas, manteniendo proporcionalidad. La salida propuesta en la zona amarilla es conservadora. En cuanto el precio hizo un primer impulso bajista yo hubiera tomado el beneficio.

 

El problema del Apalancamiento en una Burbuja

Una alternativa más agresiva sería entrar con un 15% o incluso con el 20% cada trade. En condiciones normales el máximo sería utilizar el 100% del capital, poniendo en riesgo todo tu patrimonio dedicado a la bolsa. Tienes que ver muy clara la burbuja para apostar tan fuerte en contra de una subida, además de tener un estómago a prueba de bombas.

La última opción, y sin duda la que nunca recomendaría hacer, es preparar la  estrategia yendo apalancado.

Operando con apalancamiento te puedes quedar fuera en el peor momento por culpa de las garantías. Casualmente suelen pegar el último tirón cuando ya no te queda margen y estás obligado a cerrar la posición en el punto más alto. Después llega la caída y tú te has quedado sin dinero y con cara de tonto. Es algo que he visto tantas y tantas veces..

Hace unos años apalancarse en bolsa era prácticamente imposible a no ser que estuvieras trabajando en una firma de inversión, pero hoy en día cualquiera puede hacerlo. Abrir una cuenta de CFDs te toma menos de un día.

Por eso es una opción tan peligrosa, porque muy pocos saben jugar bien con el riesgo del apalancamiento. Es una herramienta idónea para profesionales  pero para un recién llegado es una trituradora de billetes.

Es como si le das un Fórmula 1 a un chaval de 17 años que ni siquiera tiene el carnet de conducir. Se vendrá arriba, se flipará y acabará estrellándolo en la segunda curva dejando un amasijo de hierros y poniendo en peligro su vida.

El Método o la Improvisación

Recuerda lo visto hace unos párrafos. Es muy difícil anticipar cuando explotará una burbuja. No importa el puesto directivo que tengas en tu empresa, los años de experiencia en mercado o la millonada que hayas ganado previamente. Puedes equivocarte igualmente.

Sin ir más lejos desde 2013 cientos de analistas reputados salen cada año hablando de la supuesta burbuja del NASDAQ100. Estos cerebritos habrán perdido hasta la camisa poniéndose en contra de las subidas. Si además lo han hecho apalancados su dinero se habrá esfumado como por arte de magia.

¿Quieres estar en el grupo de «expertos» que palman año tras año o quieres poner medios para sacar pasta y tener un método rentable con el que exprimir al máximo los picos de mercado? Esta última es la filosofía que imparto en mi CURSO DE TRADING, donde muestro mi estrategia de reversión a la media, enseño la gestión monetaria óptima para tu cuenta y lo trabajamos codo con codo todos los días.

Un saludo y muy buen trading burbujístico 😉

Enrique Mazón

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