Qué es un arbitraje

Vamos con la definición oficial, la de Wikipedia.

«Es la práctica consistente en sacar provecho de una diferencia de precio entre dos o más mercados: realizar una combinación de transacciones complementarias que capitalizan el desequilibrio de precios.

La utilidad se logra debido a la diferencia de precios de los mercados.

Por medio del arbitraje, los participantes en el mercado pueden lograr una utilidad instantánea libre de riesgo»

Si te has enterado de algo te doy la enhorabuena, porque mira que lo ponen difícil.

Mejor bajamos el balón al suelo. Hablamos claro.

El arbitraje es una operación sin riesgo – supuestamente – en la que sacas un Profit instantáneo.

Compras por un lado, vendes por otro y.. ¡voilá! Billetes al bolsillo.

La idea parece atractiva, ¿verdad? Esto de ganar dinero sin arriesgar ni un duro.. ¿dónde hay que firmar?

Evidentemente no es tan bonito. Ni tan sencillo. Ni lo vas a encontrar tantas veces.

Para empezar te voy a contar por qué sin riesgo es una utopía.

El riesgo de contrapartida en los arbitrajes.

En el plano teórico el arbitraje es fantástico. El papel lo aguanta todo.

Compras por un lado, vendes por otro y profitazo.

Pero en la realidad no es así.

Mira. Los arbitrajes puede que duren centésimas. O menos.

Sólo algunos duran varios segundos. Muy pocos duran minutos. Tan pronto como vienen se van.

Son fugaces, como las lágrimas de San Lorenzo. Visto y no visto, más te vale haber pedido el deseo antes de que se esfume en el cielo estrellado.

Y esto tiene una explicación.

Como un arbitraje es free money – que lo es – no puede perdurar. Enseguida aparecen los traders-piraña buscando sacar provecho. Entonces el arbitraje se corrige y desaparece.

Si lo han detectado las máquinas apenas durará un suspiro. El ojo humano va muy por detrás, es imposible competir contra la velocidad de los algoritmos.

Nadie da dinero gratis durante mucho tiempo.

Ahí es donde está el riesgo. En el tiempo que pasa entre que has visto la oportunidad y lo que has tardado en darle a la tecla.

Quizás el mercado ya no está donde estaba, la ineficiencia ha desaparecido y tú estás comprando algo que ya no quieres tener.

Nadie puede asegurar que un arbitraje vaya a perdurar. Y que cuando tú entres, lo hagas al precio deseado.

Así saqué dos arbitrajes en DAX.

Te voy a contar 2 arbitrajes que descubrí y de los que me pude aprovechar.

Ganando varios miles de euros por el camino.

No que me los han contado, no.

Los he vivido. Delante de las pantallas. Y los he cazado como si de un conejo se tratara.

El primero sucedió en 2016. Poco después del lanzamiento del Mini-DAX

Cuando empecé en bolsa la única manera de entrar en futuros con el DAX era a 25 euros el punto.

No había otra manera.

En los CFDs sí podías fraccionar y entrar con 2, 0,50 o 0,20. Lo que quisieras.

Pero en futuros era imposible. Contratos estándares indivisibles. Y de ahí no te movías.

O le metías todo el chope o nada.

Hasta que salió el Mini en octubre de 2015.

Aquello fue una bendición. Al fin se podía entrar en Dax sin tener 100.000 pavos en la cuenta. A solamente 5€ el punto.

Durante las primeras semanas el Mini estaba raro. Los operadores no se fiaban, la novedad les daba respeto. Casi nadie entraba.

Había muy poco volumen. Y eso suponía un alto riesgo.. pero también oportunidades.

El Mini-Dax y el Dax deberían cotizar siempre a un precio idéntico. Eran el mismo activo, solo que uno a 5€ el punto y otro a 25€ el punto.

Entonces me di cuenta de una cosa.

Cuando llegaba la volatilidad se descorrelacionaban. Cotizaban a precios diferentes. Podían ser 10, 20 o 30 puntos de diferencia.

El Dax se podía arbitrar.

Lo que hice fue programar el Auto-Spreder – un programa que cuesta 600€ al mes en plataformas profesionales como Stellar, CQG o TT  – con la que detectaba las descorrelaciones y automáticamente soltaba contratos a mercado.

Era la única manera de pillarlo. La descorrelación duraba un vistazo. Si lo hubiera hecho a mano no hubiera cogido ni una. Pero ni media.

Enfrentando un contrato contra otro las cuentas no saldrían. El tick value del Dax era 25€ y el Mini 5€. La equivalencia era de 5 a 1.

Por cada 5 contratos de Mini, 1 contrato de Dax. Unos en compra, el otro en venta.

La estrategia ya estaba montada. Había creado un Spread   DAX   VS   Mini DAX.

Los trades comenzaron a entrar. En alguno sacaba 1.200 euretes, en otro 500, en otro le ganaba 2.000…

Conforme pasaban los días cada vez era más difícil pillar el arbitraje. Quizás al principio cogía 10 ticks, luego 8, 5, 4.. y ya en los últimos daba palmas con las orejas si sacaba dos.

No era el único que se había dado cuenta. Otros traders también estaban intentado aprovecharlo hasta que la vaca dejó de dar leche.

El arbitraje había terminado. El mercado ya era eficiente.

El segundo sucedió en 2017.

De antes era bastante friki con las plataformas.

Pero bastante, bastante.

En las 7 pantallas utilizaba 4 programas diferentes.

MetaTrader, Stellar, NinjaTrader y Trader Workstation.

Cada una tenía una utilidad. O al menos yo se la justificaba.

Luego me di cuenta que era absurdo estar a tantas cosas, pero por aquel entonces lo hacía así.

Bien.

Debían ser las 10 de la mañana y el día venía bastante movidito.

De estas sesiones en que se está cociendo algo, aunque no sabes muy bien qué.

Entonces sucedió.

De repente el Dax comenzó a cotizar diferentes precios en dos plataformas distintas. La de CFDs daba un precio y la de futuros daba otro.

Era una diferencia exagerada, entre 40 y 80 puntos. Se corregía pasados unos minutos.

Había que ir a por ello.

Lo que hice fue ponerme corto del que cotizaba alto, comprando el que cotizaba bajo. Deshacía la posición cuando se ajustaban y volvían a tener precios similares.

Salió bien en un par de ocasiones, parecía que iba a ser una mañana de lo más provechosa, hasta que dejó de darlo.

El arbitraje había llegado a su fin.

Jueves Santo de 2015. El arbitraje con el que vi pillar bonus astronómicos

Fue el más gordo de los que he visto hasta la fecha. Algún compañero se hinchó a ganar pasta, literalmente.

Y yo ni un duro.

Me cogió de novato total. Apenas llevaba 1 mes en OSTC y estaba en periodo de prueba.

Todavía no nos dejaban utilizar los productos que utilizaban los Senior. En el primer trimestre sólo podíamos trabajar con tipos de interés europeos y americanos. Nada de Commodities, Índices o Metales.

Éramos los canteranos que no pueden jugar con los mayores. Les tienen apartados haciendo ronditos.

Estábamos ya pensando más en las vacaciones de Semana Santa que en lo que teníamos delante de las pantallas, cuando a media mañana las alertas comenzaron a sonar. Los senior estaban gritando súper excitados, clickando el ratón a una velocidad de vértigo.

Una máquina había entrado en un vencimiento back del Gasoil y se había vuelto loca. Apenas había liquidez, eran cuatro amigos en ese futuro.

La máquina estaba deshaciendo posiciones a muerte.

No hacía más que tirar contratos fuerísima de mercado. No tenía ningún sentido lo que estaba haciendo.

Entonces los Senior se pusieron a dar contrapartida. ¿Que éste pringado quiere quitarse un marrón de encima palmando una millonada? Pues ahí nos metemos a llenar el saco.

Terminó la primera ronda de disparos. Las alertas cesaron y los gritos de júbilo comenzaron. Tocaba echar cuentas.

Ya era un inicio de vacaciones impresionante, pero todavía iba a mejorar. La fiesta no había terminado.

Después de unos minutos de pausa llegó una segunda oleada. Más de lo mismo.

El palomo volvió a soltar contratos a precios absurdos. Y los Senior supieron coger el regalo que les estaba dando.

En total debió durar solamente 15 minutos. Pero fue un cuarto de hora brutal. Los juniors estábamos alucinando.

A pesar de no aprovecharlo fue la primera gran lección que aprendí en la empresa: cuando hay una oportunidad clarísima irracional hay que entrar con todo. Sin dudar. Puedes solucionarte los próximos 10 años.

Si pestañeas te lo puedes perder.

Arbitraje para mortales. Tú también puedes aprovecharlos

Sé que ahora estarás pensando algo como..

«Vale Kike, muy bien todo lo que cuentas. Pero me estás hablando de máquinas que cuestan 600€ al mes, de tener 4 plataformas abiertas, de vigilar vencimientos en Gasoil a 3 años vista.. y todo eso no va conmigo. Ni puedo ni quiero hacerlo»

Y tienes razón. Hasta ahora sólo te he hablado de arbitrajes en un ambiente profesional.

Pero tú también puedes llevarlo a tu día a día.

Vamos a ponernos en un caso hipotético.

Imagínate que encuentras en chollo inmobiliario. Una auténtica ganga. Piso de 2 habitaciones en el centro de Madrid a 60.000€.

Además, el banco no pide entrada. La hipoteca se queda en 200€ al mes.

Al instante una agencia te asegura un pago del alquiler por 500€ al mes. Y tú te olvidas de todo. Ellos buscan inquilino, pagan los desperfectos.. sólo tienes que tener la cuenta del banco lista para ingresar.

Por un lado estás gastando 200€ y por otro estás ingresando 500€. Y lo único que has hecho ha sido comprar algo que ya estaba ahí.

Esto, amigo, es un arbitraje.

Si encuentras algo así cógelo cuanto antes. Te garantizo que no va a durar mucho en el mercado.

También puedes encontrar arbitrajes en tu trading. Desde el móvil incluso

La opción más realista es esperar un fallo de la plataforma. Esto pasa a veces. Muy de pascuas a ramos, pero pasa.

Por ejemplo, ves que el SP500 y el Nasdaq están bajando. Y el Dow Jones se queda enganchado. No está actualizando los precios.

Si dos de los tres índices americanos están bajando, ¿por qué no baja el Dow? ¿Qué está ocurriendo?

Que la plataforma está fallando. Le enchufas todo lo que puedas al Dow en venta y al SP en compra. Igualando riesgo, claro.

Si el Dow cotiza en 30.000 y el SP en 3.000, hay que meterle 10 lotes al SP por cada lote del Dow.

Sólo toca esperar a que la cotización se actualice y tú coger el regalito.

El mismo ejercicio aplica con el DAX y el EuroStoxx. O incluso el Ibex. Cuando dos se mueven en una dirección y el otro no lo hace.. algo raro pasa.

Con el WTI y el Brent es incluso más claro. Uno es el petróleo del sur de Estados Unidos – Texas y sur de Oklahoma – y otro el petróleo extraído del mar del Norte.

Su correlación es al 99%. Van al milímetro. Y tenemos la suerte de que la mayoría de brokers cotizan ambos.

Si uno se ha subido dos dólares y el otro sigue abajo ya sabes lo que toca.

Compra del que no ha subido, venta del que sí ha subido… y a otra cosa mariposa.

La operativa de arbitrajes: esperar a los unicornios no es una opción

Mira, el arbitraje aparece. O lo ves o no lo ves. Pero no puedes estar buscándolo.

Porque quizás nunca veas uno a lo largo de tu vida.

O tal vez en un año encuentres cinco. Es imposible predecirlo.

Hay que tomarlo como un extra. Un regalito de Navidad irrechazable que viene con el lacito y tú solo tienes que abrirlo.

Pero no puedes basar la operativa en un sistema pensado en detectar arbitrajes. No va a funcionar.

Sería desesperante. ¿Eres capaz de aguantar 6 años sin tocar una tecla mirando cotizaciones arriba y abajo?

Estarías totalmente oxidado cuando llegue la oportunidad. Además, ¿de qué vives mientras tanto, del aire?

El Swing es el que tiene que darte de comer. O con el que vas a sacar para darte algún caprichito de vez en cuando.

Eso es lo que hacemos en la Academia. Llevamos una rutina diaria en la que sacamos operaciones con calma. Planteando cada estrategia racionalmente, siguiendo siempre el mismo sistema.

De vez en cuando aparece un unicornio – no sólo en forma de arbitraje – y vamos a por él sin dudarlo. Este año hemos visto uno. Pero el año pasado no tuvimos ninguno.

Puedes entrar en la dinámica con el sistema que enseño por aquí:

 

El Sistema de Reversión a la Media con Señales Swing

 

Un fuerte abrazo y buen trading de arbitrajes 😉

Enrique Mazón

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